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La colocación de producto en los programas televisados: primera evaluación

Fecha de publicación: jueves 2 de agosto de 2012
La Carta de la CSA n° 262 - Julio Agosto de 2012


El 19 de junio de 2012, el Consejo hizo el balance de la aplicación de su deliberación sobre la colocación de producto en los programas televisados, adoptada en 2010.

La colocación de producto se define, en la Directiva Servicios de medios de comunicación audiovisuales, al igual que forma de comunicación comercial audiovisual consistiendo en incluir un producto, un servicio o una marca, o a hacer referencia, insertándolo en un programa pero con pago u otra contrapartida. En Francia, esta práctica se autoriza en algunos programas de televisión desde la ley del 5 de marzo de 2009.

El legislador confió a la CSA el cuidado de encuadrarlo, lo que hizo por la deliberación del 16 de febrero de 2010. Autorizó la colocación de producto en las obras cinematográficas, las ficciones audiovisuales y el vidéomusiques, excepto cuando se destinan a los niños. Un balance de aplicación de esta deliberación debía efectuarse dos años después de su entrada en vigor.

Aparición en la primavera 2011

A tal efecto, Christine Kelly, Presidente del Grupo de Trabajo “Publicidad y protección de los consumidores”, organizó entre febrero y junio de 2012 una serie de audiencias: organizaciones de autores, realizadores, productores, publicistas y agencias de comunicación, cadenas, así como asociaciones de consumidores se invitaron a compartir su experiencia.

El balance de la aplicación de la deliberación del 16 de febrero de 2010 se hizo el 19 de junio de 2012. Evalúa la forma en que se aplicaron y formulan las distintas disposiciones una serie de propuestas.

La colocación de producto se desarrolló progresivamente desde hace dos años, dado que se observó los casos más frecuentes en la serie más bonita la vida, en vario vidéomusiques luego en algunas ficciones francesas. El pictograma “P”, destinado a informar al público de la existencia de una colocación de producto, comenzó a aparecer en la difusión de series americanas en la primavera 2011.

La utilización de la colocación de producto se hizo, en la mayoría de los casos, de manera respetuosa para los telespectadores. Por esta razón, el Consejo decidió no modificar ni el perímetro de su definición, ni sus condiciones de forma. Del mismo modo, las modalidades de información de los telespectadores sobre la existencia de una colocación de producto no cambiarán. El Consejo pedirá sin embargo a las cadenas hacer una nueva campaña de información con el fin de recordar el significado del pictograma “P”.

El marco de las relaciones contractuales constituye el punto de la deliberación que levanta más el de dificultades de aplicación. El texto del Consejo preve que un contrato defina las relaciones económicas entre el publicista, el productor del programa y el editor de la cadena cuando la colocación de producto se efectúa en un programa producto, coproduce o préacheté por el editor. Los profesionales plantearon numerosas dificultades de aplicación de esta disposición. Por eso el Consejo decidió modificar la deliberación substituyendo a la exigencia de un contrato tripartito el de un contrato bipartito entre el productor y el publicista, acompañado de un deber de informar al difusor sobre la existencia de una colocación de producto.

Ante el acta de un desarrollo tímido de la colocación de producto y la solicitud importante de los productores de emisiones de televisión, el Consejo inició una reflexión sobre la oportunidad de abrir la colocación de producto a uno o más tipos de programas de flujo. Referirse esta reflexión se centrará en la diversidad de estas emisiones, en las categorías de productos pudiendo, así como en la evolución de los usos, con el fin de determinar precisamente los contornos de una posible apertura.

Se establecerá un nuevo balance en dos años para evaluar la práctica de la colocación de producto.

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