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La intensidad sonora de la televisión

¿Por qué la publicidad es demasiado fuerte?

 ¿Por qué la publicidad es demasiado fuerte?

El “volumen” de la publicidad

La intensidad sonora de la televisión (DT)

A ajuste idéntico de la televisión, algunas secuencias parecen más fuertes que otros a las orejas de algunos telespectadores. Este fenómeno procede de lo que el “volumen” administrado por el botón del mando a distancia es el nivel máximo de intensidad sonora instantánea. Cuando se baja el sonido, se disminuyen todas las amplitudes sonoras a proporción de la amplitud máxima permitida.

El auditor, le percibe la intensidad sonora acumulada, y ésta puede variar de manera significativa para una misma amplitud máxima. Es lo que los productores de los anuncios explotan por la operación de compresión dinámica del sonido, que consiste en destacar la amplitud de las frecuencias que se utilizan por debajo del nivel máximo. Utilizar este margen de maniobra que existe sobre cada frecuencia entre la amplitud inicial y la amplitud máxima autorizada permite aumentar significativamente la intensidad percibida sin “aumentar el sonido” de la televisión… y en consecuencia sin el acuerdo del telespectador. Esta técnica de la compresión dinámica se utiliza, en particular, en la industria del disco, desde la democratización del compacto disco en los años noventa.  

Además del malestar que presenta esta práctica en televisión, es comercialmente contraproducente, puesto que incita al espectador a bajar o cortar el sonido, o incluso a cambiar de cadena. Es sin embargo difícil que los publicistas renuncien unilateralmente alegar sus anuncios por este medio. Esta es la razón por la que un reglamento concertado representa un progreso para el conjunto de los protagonistas – los publicistas, los telespectadores, y también las cadenas de televisión, en otero hoy a las críticas de telespectadores excedidos.

Un tema difícil a encuadrar

En Francia como en otros países, la cuestión de la intensidad sonora de la publicidad generó muchos debates y sólo llega a madurez hacia el año 2010. En Italia, Polonia, Alemania, en Bélgica o los Estados Unidos, trabajos están así en curso o llegaron a decisiones desde finales de 2009.

Varios factores se combinan para complicar la Resolución del problema:

  • la impresión de desconcierto en los telespectadores, denunciada a partir de los años 90, debía ser caracterizada y medida por un método preciso;
  • una estrategia de reglamento adaptada debía definirse, en un medio ambiente complejo donde se producen de numerosos protagonistas;
  • el paso del analógica al numérico modificó el reparto en curso de reflexión, facilitando las operaciones de tratamiento del sonido.

Desde el artículo 14 del decreto del 27 de marzo de 1992, que preve que el nivel sonoro de la publicidad no deba exceder el nivel sonoro medio del resto del programa, se produjeron a nivel francés dos grandes períodos:

  • hasta el 2007, de las campañas sucesivas de medida seguidas de correos para algunas cadenas hertzianas permiten mejoras parciales y limitadas: los plazos de comprobación, en laboratorio, son demasiado largos de varios meses para esperar corregir las derivas, y los métodos aplicados no permiten una industrialización de estas medidas. En 2005, la llegada del numérico y, concomitantemente, de nuevos métodos de gestión de las pistas audios en numérica, m. en luz los límites del marco reglamentario existente y de los métodos de medida.
  • en 2008, el Consejo inaugura una nueva estrategia de reglamento, mediante el lanzamiento de una cooperación con los editores y con la ayuda de especialistas audio. Se trata de comprender mejor los fenómenos físicos pendientes y de ayudar a los editores a dotarse con medios industriales para administrar el sonido sin modificar notablemente sus procedimientos de validación o rechazo de programas. La cooperación se continúa en 2009 y 2010 en la Comisión Técnica de los Expertos del Numérica de la CSA, para conseguir en 2011 las nuevas recomendaciones de la CSA, teniendo en cuenta los trabajos realizados al mismo tiempo en la Comisión superior técnico de imagen y sonido (CST), de la Federación de las Industrias del Cine, el Sector audiovisual y Multimedia (FICAM) y el HD Foro así como a los niveles europeo e internacional. En paralelo, el marco reglamentario se modificó en 2010 y precisa en adelante que el nivel sonoro de la publicidad, incluido el tratamiento de la dinámica sonora, no debiera exceder el nivel sonoro medio del resto del programa.

La recomendación adoptada por la CSA el 19 de julio de 2011 fue objeto de una amplia concertación y fija orientaciones compatibles con las que retienen las instancias profesionales francesas o reguladoras europeas.