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Los programas

¿Es normal ver publicidad para el cigarrillo electrónico?

No. La ley de modernización de nuestro sistema de salud del 26 de enero de 2016 prohibió, desde el 20 de mayo de 2016, toda publicidad para el cigarrillo electrónico (fuera de la presenta en los lugares de venta).

¿Cómo se hace que haya de la publicidad sobre los servicios de “replay”? Ya se difundieron los programas con todo.

Los servicios de medios de comunicación audiovisuales a la demanda (entre los cuales los servicios de replay) proponen un acceso gratuito a contenido audiovisual. El recurso a la publicidad participa no sólo en la financiación y en el desarrollo de estos servicios sino también a su contribución al sector de la creación audiovisual y cinematográfica.

El decreto n°2010-1379 del 12 de noviembre de 2010 relativo a los servicios de medios de comunicación audiovisuales a la demanda fija las obligaciones de los editores de estos servicios, en particular, las disposiciones previstas en su capítulo III (artículos 14 a 18), relativas a la publicidad, al patrocinio y a la telecompra.

Este decreto no prohíbe la difusión de publicidad impuesta al principio del visionnage y no limita la cantidad. No es pues posible que la CSA intervenga sobre la práctica de imponer el visionnage de un anuncio antes del del programa sobre un servicio de medios de comunicación audiovisuales a la demanda.

En cambio, el artículo 14 de este decreto prohíbe la difusión de anuncios durante algunos programas cuya duración sea inferior a treinta minutos. Se trata de los telediarios, de las revistas de información general, de las emisiones religiosas y emisiones para niños.

¿Qué garantías se debe obtener para proteger la utilización de su imagen a la televisión?

Toda persona, que sea famosa o desconocida, tiene derecho a la imagen. Este principio se consagra tanto en materia civil como penal.

El artículo 9 del Código civil indica que “cada uno tiene derecho al respeto de su vida privada. Los jueces pueden, sin perjuicio de la reparación del daño sufrido, prescribir todas las medidas, como secuestros, introducciones y demás, susceptible de impedir o de hacer cesar un ataque a la intimidad de la vida privada; estas medidas pueden, si hay urgencia, pedirse en recurso“.

La jurisprudencia precisó que el derecho a la imagen implica que toda persona tuviera derecho al respeto de su vida privada y posee sobre su imagen un derecho exclusivo que le permite oponerse a su reproducción sin su autorización.

Los artículos 226-1 y siguientes del Nuevo Código penal distinguen tres tipos de infracción susceptibles de fundar una acción penal para ataque por la imagen a la vida privada o a la representación de la persona, entre que la fijación, el registro o la transmisión de la imagen de una persona en ausencia de su consentimiento previo.

En el caso de una difusión sobre una cadena de televisión, conviene precisar que el derecho a la imagen, que permite a toda persona oponerse a la revelación de su imagen, suponga que no hay autorización previa de la persona implicada, es decir, que el registro se haya hecho sin su consentimiento, a su conocimiento. En cambio, si la persona implicada dio su consentimiento, no puede ya oponerse a la revelación de su imagen ni incluso a la conservación de ésta por la cadena, menos a de aportar la prueba de un perjuicio.

Se ven a veces personas fumar en bandejas de televisión o en emisiones de telerrealidad. ¿Es legal?

Mientras que la publicidad en favor del tabaco está prohibida (artículo L. 3511-3 del Código de la sanidad pública), la jurisprudencia considera que el único hecho de difundir imágenes de personas que fuman delante de las cámaras no es constitutivo de actos de publicidad o propaganda prohibidos por los textos. Según el juez, tales actos suponen, por parte del que se suministra, una acción “concreta, voluntaria y deliberada destinada a promover el uso del tabaco” (TGI París, el 25 de febrero de 1998, CNTC c/Ste nacional de televisión Francia 2).
  
Sin embargo, en 1999, el Consejo llamó la atención de las cadenas sobre el necesario respeto del decreto n° 92-478 del 29 de mayo de 1992, que considera que “la prohibición de fumar en los lugares destinados a un uso colectivo se aplica en todos los lugares cerrados y cubiertos acogedor con el público o que constituye los lugares de trabajo”, las mesetas de televisión dependiendo de esta definición.

¿Cuáles son las normas deontológicas que se aplican a las cadenas?

Velar por la deontología de los programas audiovisuales es una de las misiones del Consejo. Este concepto implica distintos aspectos: el respeto de la dignidad humana, la lucha contra las discriminaciones, el mantenimiento del orden público, la honradez y la independencia de la información, el tratamiento de los asuntos judiciales y, por fin, el respeto del derecho a la vida privada. 

Los principios fundamentales de la deontología en los medios de comunicación audiovisuales figuran en el artículo 1 de la ley del 30 de septiembre de 1986. El Consejo se basa también en otros textos como el artículo 9 del código civil, que protege la vida privada de las personas, o también la ley del 29 de julio de 1881 sobre la libertad de la prensa, que condena la injuria y la difamación.

Estas obligaciones legales se traducen en los convenios de las cadenas privadas y el cuaderno de las misiones y cargas de los editores públicos. Varias de sus cláusulas imponen a las cadenas evitar la complacencia en la evocación del sufrimiento humano, respetar las distintas sensibilidades políticas, culturales y religiosas del público, promover los valores de integración y solidaridad, comprobar su información y dar la fuente, demostrar rigor en la presentación y el tratamiento de la información y garantizar los derechos de la persona.

Además el Consejo adoptó varias recomendaciones y deliberaciones en estos ámbitos. Citemos la deliberación del 7 de diciembre de 2004 relativa a los conflictos internacionales y a sus posibles repercusiones en Francia, o la deliberación del 17 de julio de 2008 relativa a la exposición de los productos del tabaco, bebidas alcóholicas y drogas ilícitas a la antena.

La aparición en 2001 de los programas de telerrealidad condujo también al Consejo a emitir una recomendación, el 14 de mayo de 2001, encuadrando estas emisiones. Este texto preve, en particular, que no se ponga delante de manera excesiva el espíritu de exclusión y que no se pronuncien algunas observaciones difamatorias o abusivas contra los participantes. Las cadenas también son tenidas, por una parte, poner permanentemente a disposición de los participantes un lugar preservado de todo registro y, por otra parte, prever fases diarias de respiro no dando lugar a ningún registro. Por fin, los participantes deben ser informados del dispositivo técnico de registro, en particular, del sitio de las cámaras y micros y de su número, de la existencia de cámaras infrarrojas o espejos de dos caras.

El Consejo interviene siempre después de la difusión. La cadena es responsable de lo que difunde y debe ser garante de las afirmaciones hechas sobre su antena. En caso de incumplimiento, el Consejo tiene en cuenta las condiciones de difusión del programa: el animador debe intervenir rápidamente parando al orador o condenando sus palabras si se hacen afirmaciones contrarias a la deontología en directo. Cuando la emisión está alejada, tales observaciones no deben difundirse.

Por fin, el Consejo tiene en cuenta la clase de la emisión. La gravedad del incumplimiento es así diferente según que se trate de un programa humorístico, informativo, de una ficción o de una emisión de libre antena.

¿Cómo se hace que “Encuentro a XV”, la emisión dominical del rugby sobre Francia 2, no pueda difundir más extractos de partidos de la Señal 14?

La difusión de extractos de una competición deportiva por una cadena que no adquirió los derechos para su organizador (federación deportiva, liga profesional o sociedad de derecho privado) se somete a disposiciones de una deliberación de la CSA, de acuerdo con el deseo del legislador (artículo L. 333-7 del código del deporte).

La deliberación actualmente en vigueur, adoptada por la CSA el 1 de octubre de 2014 y entrada en vigor el 1 de enero de 2015 , excluye en efecto las revistas unidisciplinarias de la posibilidad de difundir extractos de algunas competiciones deportivas, como la Liga 1 de fútbol o la Señal 14 de rugby.

Esta exclusión se origina su en la conformidad a disposiciones de una Directiva europea (Directiva Servicio de medios de comunicación audiovisuales), que limitado la difusión de estos extractos en las únicas emisiones de información de carácter general o pluralista, lo que no parece ser el caso de las revistas deportivas consagradas a un único deporte. Al determinar las normas de difusión de los breves extractos de competiciones deportivas, la CSA no estuvo en condiciones de derogar a esta restricción.

¿Por qué no es posible obtener la funcionalidad “subtítulos sordos” en los programas difundidos en replay, mientras que en difusión directa no tenemos ningún problema para beneficiarse de este servicio?

Por lo que se refiere a las emisiones en replay, las cadenas no tienen obligación de subtítulos, sus obligaciones sólo se refieren a la televisión lineal. Sin embargo, el Consejo inscribió los subtítulos de la televisión no lineal en sus recomendaciones para la accesibilidad de la televisión conectada:

http://www.culturecommunication.gouv.fr/content/download/134716/1451221/version/1/file/dossier-CNCH2016.pdf (página 47).

Desde la llegada del TNT HD, no tengo ya acceso a los subtítulos. ¿Por qué?

¿Veranos seguro (e) de enganchar la opción subtítulos? Con la llegada de la difusión numérica, el acceso a los subtítulos no se hace ya por la tecla “Teletexto” del mando a distancia sino por una tecla “ST”, “sub” o “Sub Tittle” o, preferiblemente, por un ajuste permanente al cual es posible acceder, en función de su material, por la tecla “sutilmente”, luego por las opciones de la carta hasta “Subtítulos sordos”.

¿Qué hace la CSA para que las cadenas dejen de subir el sonido en el momento de las pantallas publicitarias?

El aumento del volumen sonoro de la televisión en el momento de las pantallas publicitarias es, desde hace varios años, un tema de trabajo para la CSA. Preocupado de la comodidad de los telespectadores, organizó desde 1992 varias campañas de mediciones de la intensidad sonora de los programas. Éstas sólo habían permitido mejoras parciales, a falta de herramientas permitiendo considerar precisamente las excursiones sonoras percibidas como excesivas. Pero a partir del año 2010, el Consejo pudo aportar una solución concreta a este problema estableciendo un calendario que se extendía de diciembre de 2011 a 2013.

Un valor medio que debe respetarse

Tras una concertación con los editores y las organizaciones profesionales interesadas, el Consejo adoptó una deliberación el 19 de julio de 2011. Fijando modalidades técnicas precisas para mejorar la comodidad de escucha y un calendario para las cadenas y los productores, contempla al control por los editores de la intensidad sonora de los programas y publicidad difundidos.

Así pues, desde mediados de diciembre de 2011, una reducción y una alineación generalizada de la intensidad sonora media de las cadenas permite a los telespectadores pasar el al otro sin sufrir importantes diferencias, por poco que sus receptores de televisión no introducen nuevas divergencias. Las medidas técnicas realizadas por el Consejo sobre las cadenas nacionales gratuitas del TNT durante venticuatro horas indican que la mayoría de entre ellas realizó las acciones previstas por la deliberación. En efecto, la intensidad sonora media de estas cadenas medida durante venticuatro horas es muy próxima al valor -23 LUFS (unidad de medida de la intensidad sonora de una secuencia audio) preconizado por el Consejo. Algunas de estas intensidades sonoras medias presentan un perfil muy poco variable sobre el día, mientras que otros tienen una mayor variación.

Una variación reducida para la publicidad

Se encuadran desde el 1 de enero de 2012, la variación de intensidad sonora en el paso de un programa a una publicidad. Estas variaciones no pueden en adelante sobrepasar un límite máximo considerado como el del desconcierto auditivo para los telespectadores. Esta variación no será tampoco inevitablemente nula, por ejemplo entre un final de programa “calma” seguido de una publicidad. 

Desde el 1 de enero de 2013 , la variación de intensidad sonora para la publicidad es aún más escasos que el límite máximo tal como se define más arriba. Los resultados son satisfactorios para lo que es cadenas del TNT que hicieron esfuerzos técnicos y humanos para poner correctamente trabaja esta deliberación. Acciones siguen siendo no obstante aún necesarias, en particular para algunos canales temáticos o extranjeros disponibles en algunas redes de los distribuidores, con el fin de proponer a los telespectadores una oferta homogénea en cuanto a la intensidad sonora. El Consejo va a proseguir sus intercambios con los equipos técnicos de las cadenas en cuestión.

Medidas complementarias deben también preverse, en particular, por parte de los fabricantes de televisores y distribuidores (ADSL, satélite, cable) que deben asociarse a este esfuerzo de homogeneización de la intensidad sonora. En esta dinámica, y mientras que los métodos de consumo de los servicios de televisión evolucionan y que las tecnologías progresaran, se identificaron nuevas pistas de trabajo y reflexión, sobre la inteligibilidad de los diálogos o la publicidad presente en el contenido difundido en Internet.

 

Consulte la rúbrica consagrada a la intensidad sonora a la televisión.

En algunas emisiones, el ruido de fondo es tanto fuerte que cubre los diálogos. ¿La CSA puede remediar esta situación?

La CSA ya pudo constatar que algunas emisiones de televisión pueden tener un ruido de fondo, parte integral de la obra audiovisual, que puede resultar torpe. Si se sufre de algunas deficiencias auditivas, el ruido de fondo puede parecer parasitar los diálogos.

El legislador no obstante no asignó a la CSA de competencias que le permitían imponer un determinado nivel de inteligibilidad de los programas difundidos sobre las cadenas de televisión, nivel que convendría calificar, para que sean accesibles al mayor número. Sólo normas referentes a la intensidad sonora de las cadenas, y los programas y anuncios que las componen, en efecto pudieron elaborarse en aplicación de las disposiciones seleccionadas por el Parlamento, lo que fue objeto de la deliberación sobre la intensidad sonora en televisión adoptada por el Consejo el 19 de julio de 2011. En cambio, un defecto de equilibrio entre los elementos sonoros de un único programa no puede sancionarse. Conviene por otro lado tener en cuenta que es aún complejo y costoso caracterizar técnicamente la inteligibilidad de programas en ausencia de métodos y herramientas que permitirían realizar esta medida de manera automatizada y potente.

La CSA sigue siendo sin embargo atenta a estas dificultades e hizo mención de esta cuestión en su informe sobre la intensidad sonora a la televisión, entregado al Parlamento para los años 2012 y 2013.

¿Bajo qué condiciones una obra audiovisual coproducida bajo los auspicios de un acuerdo bilateral de coproducción entre Francia y un Estado no miembro de la Unión Europea puede considerarse como una obra europea?

La calificación de obra europea asignada por el Centro nacional de la cinematografía y la imagen animada (CNC) en el marco de un acuerdo bilateral que regula el beneficio de una ayuda financiera no se lleva de facto la calificación de obra europea con arreglo a la definición de la directiva 2010/13/UE Servicios de medios de comunicación audiovisuales.

Para beneficiarse de la calificación de obra europea, la obra debe respetar los criterios definidos por esta Directiva, como transpuestos en derecho francés al artículo 6 del decreto n° 90-66 del 17 de enero de 1990.

Así pues, para observar una coproducción siendo objeto de un acuerdo bilateral como una obra europea, el Consejo hace aplicación del artículo 6-iii de este decreto que dispone que “constituyen por fin obras cinematográficas o audiovisuales europeas las obras que se producen en el marco de acuerdos bilaterales de coproducción concluido entre Estados l$miembros de la Comunidad Europea y Estados terceros cuando las obras son financiadas mayoritariamente por las contribuciones de coproductores establecidos en Estados l$miembros, a condición que la coproducción no se controle por uno o más productores establecidos fuera de estos Estados”.

¿Cuáles son las normas impuestas a las televisiones en cuanto a protección de la infancia y la adolescencia?

La necesidad de proteger los niños y a los adolescentes de la violencia, en particular, la difundida por la televisión, fue objeto de disposiciones particulares en Francia a partir de los años 70. Es una de las misiones esenciales que la ley confiaron a la CSA.
 
En su instauración en 1989, la CSA fijó, en su Directiva del 5 de mayo, un marco recomendando a las cadenas una atención especial para las emisiones para juventud y para las emisiones difundidas a las horas de gran audiencia. Las emisiones eróticas o de incentivo a la violencia no podían ya difundirse entre 6:00 y 22:30. 
 
En 1996, constatando que el nivel de representación de la violencia de todo tipo era especialmente elevado en las ficciones y que estas imágenes constituían una de las primeras preocupaciones del público en cuanto a televisión, la CSA quiso reforzar el dispositivo de protección de la infancia. Entonces fue a TF1, Francia 2, Francia 3, RFO, Canal+ y M6 establecer un sistema de clasificación de las obras, visible a la pantalla y común al conjunto de las cadenas: la descripción juventud. 
 
Este dispositivo se integra en los convenios de las cadenas privadas. El Gobierno lo integró más tarde en los cuadernos misiones y cargas de las cadenas públicas.
 
En paralelo, el Consejo pidió a cada cadena establecer a un Comité de visionnage, a responsable de la clasificación de los programas.
 
Constatando que el dispositivo adoptado no era suficientemente explícito, la CSA decidió, en junio de 2002, hacer evolucionar los pictogramas para sustituirlos por señales que implicaban indicaciones de edad. Estas nuevas señales están desde noviembre de 2002 a la antena. A cada categoría de programas sufren de los horarios de difusión: así los programas -10 años no pueden difundirse en los programas juventud; los programas -12 años no pueden difundirse sobre las cadenas no cine antes del 22:00, sino pueden serlo excepcionalmente después de 20:30 a condición de que no se trate ni de un martes, ni de un viernes, ni de un sábado, ni de una víspera de vacacíones escolares, ya que los niños están presentes delante de la pequeña pantalla más tarde esas noches. Sobre las cadenas no cine, los programas -16 no pueden difundirse antes del 22:30 y los programas no se autorizan -18 años. 

El Consejo tomó medidas también para alertar a los telespectadores de los efectos dañinos de la televisión sobre los jóvenes niños.

De conformidad con la protección de la infancia, la CSA recomienda también a las cadenas ser vigilante cuando hacen participar de los mineros en sus emisiones. Cuando éstos viven o dan prueba de una situación personal difícil, las cadenas deben proteger su identidad, en particular, con el fin de evitar todo riesgo de estigmatización social.

 

Encuentre un espacio de diálogo y los consejos sobre el lugar de la CSA consagrado a la protección joven del público a la televisión: ante las pantallas, son vigilantes.

Consulte la rúbrica del lugar csa.fr consagrada a juventud y a la protección de los menores.
 

¿Cuáles son las normas para el acceso a la antena de las personalidades políticas?

La ley confía al Consejo superior del sector audiovisual la misión de garantizar el pluralismo de la expresión de las corrientes de pensamiento y opinión en los medios de comunicación audiovisuales. Este pluralismo se definió como “interno”, es decir quiere que el equilibrio entre las opiniones y las opiniones estuviera respetado por cada cadena o estación (y no “externo”, lo que sería el caso si las corrientes de pensamiento debían ser representadas cada uno por al menos unos medios de comunicación audiovisual).
 
Aparte de las épocas de elecciones, durante que se pone en lugar un dispositivo específico de relación y seguimiento del tiempo de palabra y antena de las personalidades políticas, el Consejo comprueba, a lo largo del año, la aplicación por los medios de comunicación audiovisuales de las normas que definió.

De acuerdo con la ley, el tiempo de palabra de las personalidades políticas transmitido por los servicios de televisión y radio en el Consejo se comunica cada mes a los Presidentes del Senado y la Asamblea nacional y a los responsables de los partidos políticos representados al Parlamento. Se publican también in situ este.
 
Los períodos de campaña electoral son objeto de una vigilancia muy particular por parte del Consejo. El legislador pide a la CSA dirigir deliberaciones a los servicios de comunicación audiovisual por el período de tiempo de las campañas. El Consejo va más allá: se produce previamente la apertura de las campañas oficiales, para precisar las condiciones del respeto del pluralismo que pueden variar según el tipo de escrutinio.  Adoptó también, el 4 de enero de 2011, una deliberación relativa al pluralismo en época de elecciones, cualquiera que sea el escrutinio. 
  
Las disposiciones de aplicación de los principios definidos en las deliberaciones están incluidas en la responsabilidad editorial de los difusores. Si la CSA constata desequilibrios manifiestos, puede pedir a la cadena, o incluso ponerla en residencia, de restablecer el equilibrio entre los candidatos, las listas o los partidos políticos. Pero el juez de la elección está el solo que puede verdaderamente actuar sobre el resultado de un escrutinio.
 
Por otra parte, la CSA está encargada de fijar las condiciones de programación y producción de las emisiones de las campañas oficiales radiotelevisadas difundidas por el servicio público (artículo 16 de la ley del 30 de septiembre de 1986 modificada), cuando las están previstas por el código electoral.
 
El artículo 55 de esta misma ley confía también a la CSA el cuidado de fijar las modalidades según las cuales se concede un tiempo de intervención, sobre las antenas del servicio público, a las formaciones políticas representadas por un grupo en una u otros de las Asambleas. Estas emisiones, dichas “de expresión directa”, se organizan también para las organizaciones sindicales y profesionales representativas a escala nacional.
 
Recordemos por fin que las emisiones publicitarias de carácter político están prohibidas a la radio y a la televisión (artículo 14 de la ley del 30 de septiembre de 1986 relativa a la libertad de comunicación).

Consulte la rúbrica consagrada al pluralismo político y a las campañas electorales.
 

¿Cómo la CSA puede dejar difundir tanta publicidad a la televisión?

El tiempo consagrado a los anuncios a la televisión es encuadrado por varios textos jurídicos: el decreto del 27 de marzo de 1992 sobre el régimen aplicable a la publicidad y al patrocinio (artículo 15), los cuadernos de las misiones y cargas de las cadenas públicas y los convenios de las cadenas privadas. Estos textos indican el límite dentro del cual los anuncios pueden programarse. 

La CSA se asegura, en particular, del respeto, por las cadenas, de estos límites. Financiadas en gran parte por la contribución al sector audiovisual público (nuevo nombre del canon), las cadenas públicas (Francia 2, Francia 3, Francia 4, Francia 5, Francia Ô, en particular,) no se autorizan a recurrir a la publicidad tanto como las cadenas privadas: sobre Francia 2 y Francia 3, por ejemplo, la publicidad no puede ser superior a seis minutos por hora por término medio diaria, sin poder superar ocho minutos por ahora dada. Está prohibida después de 20 horas (solamente los patrocinios y la publicidad “genéricos” se admiten). Sobre las cadenas privadas, la duración media diaria de anuncios es de nuevos minutos por hora, pero estas cadenas pueden difundir hasta doce minutos de publicidad por ahora dada.

¿Cómo se hace que competiciones deportivas importantes sólo se difundan sobre cadenas abonadas?

La difusión de las principales competiciones deportivas a la televisión es regulada por el decreto n° 2004-1392 que fija las condiciones en las cuales debe estar garantizado por las cadenas la retransmisión exclusiva de los acontecimientos dichos “de importancia principal”, para que una parte importante del público no se prive de la posibilidad de seguirlos sobre una cadena gratuita.
  
 Estos acontecimientos de importancia principal figuran en la siguiente lista:

  • los Juegos olímpicos de verano e invierno;
  • los partidos del equipo de la Francia de fútbol inscritos al calendario de la Federación internacional de fútbol asociación (FIFA);
  • el partido de apertura, las semifinales y el final de la Copa del mundo de fútbol;
  • las semifinales y el final del Campeonato de la Europa de fútbol;
  • el final de la Copa de la Unión Europea de fútbol asociación (UEFA) cuando una agrupación deportiva inscrita en uno de los campeonatos hay;
  • el final de la Liga de los campeones de fútbol;
  • el final del Coupe de France de fútbol;
  • el torneo de rugby de las Seis Naciones;
  • las semifinales y el final de la Copa del mundo de rugby;
  • el final del campeonato de la Francia de rugby;
  • el final de la copa de europa de rugby cuando una agrupación deportiva inscribe en uno de los campeonatos hay;
  • los finales del simples señores y damas del torneo de tenis de Roland-Garros;
  • las semifinales y los finales del Coupe Davis y Fed Cup cuando el equipo de la Francia hay;
  • el Gran Precio de la Francia de fórmula 1;
  • el Tour de France ciclista masculino;
  • la competición ciclista París-Roubaix;
  • los finales masculinos y femeninos del campeonato de la Europa de baloncesto cuando el equipo hay;
  • los finales masculinos y femeninos del campeonato del mundo de baloncesto cuando el equipo hay;
  • los finales masculinos y femeninos del campeonato de la Europa de balonmano cuando el equipo hay;
  • los finales masculinos y femeninos del campeonato del mundo de balonmano cuando el equipo hay;
  • los campeonatos del mundo de atletismo.

Una cadena abonada no puede reservarse la exclusividad de la retransmisión del una de estos acontecimientos. Las cadenas gratuitas nacionales deben poder obtener los derechos de retransmisión.
En cambio, las competiciones deportivas que no figuran en esta lista no se someten a esta disposición. Es pues posible que solamente una cadena abonada sea poseedora de los derechos de retransmisión de algunas competiciones.
  

Consulte el decreto n° 2004-1392 relativo a la difusión de los acontecimientos de importancia principal.
 

¿La CSA interviene en el proceso de selección o eliminación de los candidatos a los juegos de telerrealidad?

La CSA no puede intervenir en la producción de las emisiones de televisión, incluidos concursos televisivos sujetos al control de un alguacil que es el garante del respeto de las reglas del juego decretadas por los diseñadores del programa. En la medida en que las cadenas de televisión son los únicos responsables de su política de programación, los procesos de selección de los candidatos no pueden implicar una intervención directa por parte del Consejo superior del sector audiovisual, cuyos poderes se encuadran estrictamente.

¿Por qué todos los programas no se subtitula a la televisión?

He aquí una cuestión que vuelve de nuevo muy a menudo en los mensajes de personas que viven con una desventaja auditiva. Es cierto que mucho tiempo, Francia no hacía de verdad figura de buen alumno. La ley del 11 de febrero de 2005 sobre la igualdad de los derechos y oportunidades, la participación y la ciudadanía de las personas minusválidas introdujo en la ley del 30 de septiembre de 1986 una serie de disposiciones sobre este tema. Las sirvieron de base a la redacción de las obligaciones en cuanto a subtítulos de los nuevos contratos de objetivos y medios de Francia Televisiones. A su vez, el Consejo revisó la redacción de los convenios de las cadenas de televisión privadas por lo que se refiere a la accesibilidad de las emisiones a las personas sordas o malentendantes. 
  
Las disposiciones legales preven que toda cadena la cuyos un 2,5% audiencia anual sobrepasa de la audiencia total de los servicios de televisión debe proponer dispositivos adaptados para permitir a las personas sordas o malentendantes acceder a los programas. 
  
Las cadenas del cable y el satélite no no están sometidas a la norma. Para las cadenas que tienen una audiencia inferior al 2,5% de la audiencia total, el Consejo fijó en 40% el volumen de programas que debían ser accesibles. 
  
El Consejo trabaja, en este ámbito, en estrecha colaboración con asociaciones representativas de las personas minusválidas auditivas. Los encuentra regularmente para conocer sus esperas y sus dificultades en cuanto a sector audiovisual. 
  
Siempre guiado por su voluntad de hacer respetar la ley sobre la igualdad de oportunidades, el Consejo ha impuesto a las cadenas subtitular o traducir a lengua de las señales las emisiones de la campaña oficial para la elección del Presidente de la República. Se alegró de la implicación de los difusores que todos incluyeron la importancia de hacer participar las personas sordas o malentendantes en el debate público. 
  
En la actualidad, el Consejo sigue siendo atento, recordando regularmente a las cadenas de televisión la necesidad de volver accesibles sus programas al conjunto de los telespectadores, muy siendo consciente de la inversión que eso representa para ellas. Pero es hora de tomar nuevas prácticas si se quiere que el modelo francés se convierta en un ejemplo que debe seguirse. 
  
Consulte la rúbrica consagrada a la accesibilidad de los programas. 

¿La CSA controla todas las cadenas difundidas en Francia?

Se difunden muy numerosas cadenas en el territorio francés, tanto por la red hertziana terrestre (el TNT), las redes telegrafiadas, satelitarias, ADSL como Internet. Todas no son competencia de la CSA. Así es de las cadenas establecidas en otro Estado europeo (Estados l$miembros de la Unión Europea, Irlanda, Liechtenstein y Noruega) como, por otra parte, cadenas extraeuropeas siendo competencia de otro Estado europeo, en aplicación de los criterios técnicos de la Directiva europea Servicios de medios de comunicación audiovisuales relativos a su difusión satelitaria sobre Europa.

Entre las cadenas francesas, no se someten algunas al control de la CSA: se trata de las cadenas Arte y la Cadena parlamentaria.

Arte, cadena francogermana

La cadena Arte es regulada por el Tratado que crea la cadena cultural europea, firmado el 2 de octubre de 1990 entre Francia y Alemania y entrado en vigor el 11 de julio de 1992. Dos accionistas, Arte France para nuestro país y Arte Deutschland para Alemania, tienen cada uno un 50% de la sociedad redactora, Arte GEIE. Cadena francogermana, Arte no destaca de la competencia de las autoridades de reglamento francés o alemanas, sino del control únicos miembros, “ con exclusión de toda intervención de autoridad pública, incluidas autoridades independientes encargadas del reglamento del sector audiovisual en el país de la sede ” (artículo 1 del Tratado).

Este estatuto particular explica las razones de la ausencia de descripción juventud obligatoria sobre todas las demás cadenas francesas. Arte no está sometido también a las normas definidas por la CSA en cuanto a pluralismo fuera de la época de elecciones, así como a las recomendaciones que decreta antes de cada vencimiento electoral, al mismo tiempo que implica programas de información, cuyo Diario diario (Arte Infos), tratando, en particular, de la actualidad política francesa.

La Cadena parlamentaria: bajo el control de la oficina de las asambleas

La Cadena parlamentaria difunde las emisiones de dos sociedades de programas: LCP-Assemblée nacional y Público Senado. Las se constituyen en forma de sociedades comerciales de derecho privado cuyo capital íntegramente se tiene por la asamblea parlamentaria quien cada una ellas está vinculada.

Las dos sociedades de programas gozan de una independencia editorial cuyos son garantes su Presidente y su consejo de administración.

Está bajo el control de la oficina de cada asamblea que las sociedades deben cumplir la reglamentación aplicable en cuanto a cadenas de televisión temáticas y responder a la exigencia de imparcialidad de los programas impuesta por la ley.

¿La CSA puede pedir a las cadenas cambiar el lugar de sus logotipos para evitar el marcado de las pantallas plasma?

En primer lugar, conviene indicarle que solamente las pantallas plasma son sensibles, de manera más o menos importante, al fenómeno de marcado y que una serie de fabricantes ya desarrollaron tecnologías para reducir, o incluso eliminar a largo plazo este fenómeno. De cualquier forma, no incumbe a la CSA obligar las cadenas a desplazar su logotipo pero corresponde a los fabricantes de pantallas proseguir la mejora de sus productos para suprimir completamente tal inconveniente.

¿Las cadenas tienen el derecho a modificar sus rejillas de programas en cualquier momento?

En virtud de los convenios que firman con la CSA, las cadenas de televisión deben dar a conocer sus programas a más tardar 18 días antes de su difusión y ya de no modificarlos en un plazo inferior a 14 días.
  
Eso que es, algunas circunstancias excepcionales pueden autorizar la cadena a modificar tarde su programación:

  • un acontecimiento deportivo;
  • un nuevo acontecimiento vinculado a la actualidad;
  • un problema vinculado a los derechos protegidos por el Código de la propiedad intelectual;
  • una decisión de justicia;
  • un incidente técnico;
  • un interés manifiesto para el público decidido después de concertación entre las cadenas en cuestión;
  • un mal resultado de audiencia significativo de los primeros números o episodios de una serie de programas.

Además excepto dificultades vinculadas a la difusión de emisiones en directo, las cadenas deben respetar los horarios de difusión previamente anunciados.
 

¿Cómo la CSA puede dejar pasar tanto títulos de emisión en inglés, incluso sobre las cadenas públicas?

El caso de los títulos de emisión relación de las disposiciones jurídicas relativas a las marcas. Las marcas pueden depositarse, registrarse o utilizarse en Francia sin traducción. No obstante, las personas públicas y las personas privadas encargadas de una misión del servicio público no pueden emplear marcas constituidas de un término extranjero en cuanto existe un término francés equivalente aprobado en el marco de las disposiciones reglamentarias relativas al enriquecimiento de la lengua francesa (artículo 14 ley del 4 de agosto de 1994). Estas disposiciones van dirigidas, en particular, a los títulos de emisiones que fueron objeto de un depósito como marca.

Así las sociedades públicas de televisión o radio, a la vez sujetas a la legislación sobre las sociedades anónimas e invertidas de una misión del servicio público en aplicación del artículo 43-11 de la ley del 30 de septiembre de 1986, no pueden asignar a sus emisiones un título constituido de términos extranjeros. Tres derogaciones no obstante están previstas por la ley:

  • los títulos de emisiones cuyos derechos estas sociedades adquirieron de difusión y cuya concepción les escapa;
  • los títulos constituidos de un término extranjero de los cuales no existe ningún equivalente francés;
  • los títulos que se depositaron como marca antes del 7 de agosto de 1994.

¿Quién afecta a los pictogramas y a las advertencias de la descripción juventud a los programas difundidos?

Son las propias cadenas, y no la CSA, que es responsables de la clasificación de sus programas. Son pues ellas que eligen senalizar tal o cual programa y deciden el pictograma (- 10 años, -12 años, -16 años o -18 años) y de la advertencia (Desaconsejado menos de a los 10,12,16 ó 18 años) que figurará en la pantalla durante la difusión del programa y los remolques, de acuerdo con el dispositivo que se comprometieron a respetar. Para las películas, las cadenas deben indicar la mención de la prohibición menos de a los 12,16 ó 18 años que han sido otorgados, cuando proceda, por el Ministerio de Cultura y Comunicación en su salida al cine (Prohibido en sala menos de a los 12,16 ó 18 años).
 
La CSA controla, después de la difusión, la pertinencia de la elección de las cadenas. Si considera que bajose senalizó, o, caso más raro, sobre se senalizó un programa, él informa a la cadena y le pide modificar en consecuencia de la indicación para las próximas difusiones del programa. Cada año, hace con las cadenas nacionales un balance de su aplicación de la descripción.
 
El principio de reglamento del sector audiovisual elegido por Francia en el voto de la ley del 30 de septiembre de 1986 modificada afirma que “la comunicación audiovisual es libre” y descarta así todo concepto de control de los programas antes de su difusión. La censura de los programas TV o radio no existe en Francia. En cambio, televisiones y radios deben cumplir las disposiciones de la ley francesa y la reglamentación, así como las, cuando se trata de operadores privados, figurando en los convenios firmados con la CSA o, cuando se trata de operadores públicos, contenido en los cuadernos de las misiones y cargas publicados por decreto. La CSA garantiza que se cumplen bien estas disposiciones. Mantiene relaciones regulares con los operadores en este objetivo. Si es preciso, puede utilizar su poder de sanción administrativa que se ejerce después de advertencia (”puesta en residencia“).

Encuentre un espacio de diálogo y los consejos sobre el lugar de la CSA consagrado a la protección joven del público a la televisión: ante las pantallas, son vigilantes.

¿Cómo se contabiliza el tiempo de palabra de las personalidades políticas durante el período de campaña a las elecciones primarias?

Ningún texto legislativo regula de manera específica el tratamiento por los medios de comunicación audiovisuales de las elecciones primarias organizadas antes de las campañas electorales. La misión de la CSA consiste en asegurarse del respeto por los editores de los servicios de radio y televisión de las normas generales establecidas por su deliberación n° 2009-60 del 21 de julio de 2009 relativo al principio de pluralismo político, que modificó y completó por las deliberaciones n° 2016-20 del 29 de junio de 2016 y n° 2016-22 del 27 de julio de 2016.

En este marco, las intervenciones de los candidatos a una elección primaria se tienen en cuenta en el mismo concepto que las de las otras personalidades políticas.

El Consejo sin embargo indicó, en el documento de propuestas que hizo público en septiembre de 2015, que estaría atento para que la expresión pluralista de las corrientes de pensamiento y opinión, exigida por los artículos 1 y 13 de la ley n° 86-1067 del 30 de septiembre de 1986 relativos a la libertad de comunicación, esté garantizada en la exposición de las distintas candidaturas.

Consulte el tiempo de palabra de las personalidades políticas observado antes del principio de la campaña electoral

¿Cómo se ejerce el control de la publicidad?

La CSA tiene por misión de controlar el objeto, el contenido y las modalidades de programación de los anuncios. Este control se efectúa a posteriori desde 1993. En caso de difusión de un mensaje no conforme a las leyes y Reglamentos vigentes, la CSA puede intervenir ante los difusores para pedir la sentencia inmediata de la campaña o prohibir toda nueva difusión.
 
Para evitar las dificultades que plantearía una campaña juzgada no conforme a la reglamentación, los publicistas y las agencias de publicidad presentan su mensaje, antes de su difusión, a la Autoridad de reglamento profesional de la publicidad (ARPP, ej. Oficina de comprobación de la publicidad), una asociación interprofesional de autodisciplina, que emite un dictamen sobre la compatibilidad de este proyecto con los textos. Este dictamen no vincula los difusores que pueden pasar además pero puede permitir a los interesados evitar infringir las disposiciones legales, reglamentarias o deontológicas. , En la práctica, casi sistemáticamente es reclamado por los controles publicitarios de los servicios de televisión.
 
La publicidad y el patrocinio televisada son regulada por el decreto n°92-280 del 27 de marzo de 1992.
 
La publicidad se define como “toda forma de mensaje televisado difundido mediante sueldo u otra contrapartida en vista o de promover el suministro de bienes o servicios, incluidas las que se presentan bajo su nombre genérico, en el marco de una actividad comercial, industrial, artesanal o de profesión liberal, o garantizar la promoción comercial de una empresa pública o privada. Esta definición no incluye las ofertas directas al público para la venta, la compra o el alquiler de productos o para el suministro de servicios mediante sueldo“.
 
El patrocinio es “toda contribución de una empresa o de una persona jurídica pública o privada o de una persona física, no ejerciendo actividades de edición de servicios de televisión o medios de comunicación audiovisuales a la solicitud o de producción de obras audiovisuales, a la financiación de servicios de televisión o programas con el fin de promover su nombre, su marca, su imagen o sus actividades”.
 
Las intervenciones más frecuentes de la CSA se refieren a casos de publicidad clandestina e incumplimientos a las normas de patrocinio.
 
La publicidad clandestina está prohibida. Es “la presentación verbal o visual de mercancías, servicios, el nombre, la marca o las actividades de un productor de mercancías o de un suministrador de servicios en programas, cuando esta presentación se hace en un objetivo publicitario”.
 
 Según la importancia del incumplimiento constatado y su repetición, el Consejo puede:
 - escribir al difusor para llamar su atención sobre un incumplimiento constatado sobre su antena,
 - emplazar a cumplir la reglamentación,
 - en los casos más graves, iniciar un procedimiento de sanción que puede, en particular, dar lugar la entrega de una sanción pecuniaria.

¿Cómo se hace que las cadenas puedan parar las retransmisiones deportivas por la publicidad?

Las autoridades públicas establecieron en 1992 un régimen que encuadraba estrictamente la interrupción publicitaria de las emisiones, teniendo en cuenta las especificidades de cada cadena de televisión y cada emisión (Véase el artículo 15 del decreto del 27 de marzo de 1992). Este artículo devuelve por otra parte al artículo 73 de la ley del 30 de septiembre de 1986 relativa a la libertad de comunicación que se trata de la interrupción de emisiones bien particulares que son las obras audiovisuales y cinematográficas. 

Para las cadenas privadas gratuitas (TF1, M6, etc.) 

Según el artículo 15-ii del decreto, “cuando las emisiones constan de partes autónomas o en las emisiones deportivas y en las que retransmiten acontecimientos y espectáculos que incluyen intervalos, los anuncios se insertan entre estas partes autónomas o en estos intervalos”. En algunos casos, el momento elegido por la cadena para parar una emisión se le impone con el fin de evitar toda interrupción inadecuada. Esto sucede emisiones que constan de partes autónomas, es decir, emisiones implicando elementos de programa independientes uno, pudiendo difundirse separadamente, definidos y separada por elementos visuales y sonoros, en particular de los lo genérico, de modo que una distinción neta se opere entre cada parte. La interrupción debe entonces efectuarse entre estas partes autónomas.
  
Es también así emisiones que garantizan la retransmisión de acontecimientos deportivos y espectáculos (conciertos, representaciones teatrales, óperas, etc) incluyendo intervalos. Los anuncios, para no afectar a la integridad y a la continuidad del partido o el espectáculo, deben difundirse con motivo de las pausas (trabajo a media jornada de un partido de fútbol, cambio de lado para un encuentro de tenis, etc) y descansos. 
  
Las retransmisiones de pruebas deportivas que no implican tales pausas, los Grandes precios de Fórmula 1, no pueden en todo rigor no pararse. Las consecuencias financieras para los difusores que se llevaría una interpretación estricta convencieron a la CSA adoptar una solución que consistía en tolerar la interrupción publicitaria de estas pruebas bajo reserva, por una parte, que los momentos PHARE de la manifestación que no pudieron seguirse en directo a causa del intermedio publicitario se difunden si necesario posteriormente, por otra parte, que un plazo de al menos veinte minutos se pasa entre dos interrupciones sucesivas para que el régimen aplicable a estas emisiones se ajuste al menos al derecho común.

Para las cadenas públicas (Francia 2 y Francia 3, en este caso)   

El decreto n° 2005-614 del 27 de mayo de 2005 modificó los cuadernos de las misiones y cargas de las sociedades Francia 2 y Francia 3 e implica, para estas dos cadenas, una flexibilidad de las normas regulando la inserción de los anuncios en los encuentros deportivos que no implicaban intervalos. 
  
Se insertó así un nuevo párrafo, por una parte, al artículo 36 del cuaderno de las misiones y cargas de Francia 2, por otra parte, en el artículo 38 del cuaderno de las misiones y cargas de Francia 3 : ”Las emisiones que garantizan la retransmisión de las competiciones deportivas que no implican intervalos pueden ser paradas por anuncios. Un período de al menos veinte minutos debe pasarse entre dos interrupciones sucesivas de la emisión“.

El artículo 36 del cuaderno de las misiones y cargas de Francia 2 se redacta así: “La programación de los anuncios debe ajustarse al decreto n° 92-280 del 27 de marzo de 1992 bajo las siguientes reservas: los anuncios se insertan entre las emisiones. 
No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior: 
- las emisiones que garantizan la retransmisión de competiciones deportivas que implican intervalos pueden ser paradas por anuncios, a condición que éstos se difunden en estos intervalos y que no exceden la duración; 
 - las emisiones que garantizan la retransmisión de competiciones deportivas que no implican intervalos pueden ser paradas por anuncios. Un período de al menos veinte minutos debe pasarse entre dos interrupciones sucesivas de la emisión; 
 - las emisiones distintas de las obras audiovisuales, según lo dispuesto en el decreto n° 90-66 del 17 de enero de 1990 modificado pueden, después de autorización entregada por el Consejo superior del sector audiovisual y cuando se difunden antes de 20 horas, ser objeto de interrupciones por anuncios si están formadas por partes autónomas identificadas y separadas por elementos visuales y sonoros".

Respondí por SMS a un juego y mi respuesta era la buena. Con todo, gané nada. ¿Cómo eso se hace?

Seguramente habla de un juego del tipo de los que se califican “telehucha”: a la pantalla, la animadora le promete que al responder a la cuestión, podrá ganar el primer premio: “Si conocen el color del caballo blanco de Enrique IV, envían a SMS y ganan 2.000 € !”. La misma cuestión vuelve de nuevo sin cesar, como un estribillo en una mala canción. Se se deja tomar al juego, convencido que se va a ganar: ¡“A pesar de todo, 2.000 €, eso valen el golpe…! Se se embala y… se envía una cantidad de SMS sobretasados sin nunca ganar. 
  
¿Cómo proteger los telespectadores ante el desarrollo de estas emisiones cuyo principio es devolver hacia servicios sobretasados que no son solamente prolongaciones de la emisión pero constituyen el objeto mismo del programa? 
  
Consciente de esta deriva, el Consejo ha adoptado, el 4 de diciembre de 2007, una deliberación que refuerza la protección del consumidor pidiendo que éste esté informado de la posibilidad reembolsarse de la totalidad de los gastos contratados. Antes, cuando se enviaba un postal para participar en un juego, el precio del sello podía reembolsarse: lo mismo ocurre hoy para SMS. 
  
Otra contribución de esta deliberación: los telespectadores deben disponer de toda la información necesaria para conocer sus oportunidades reales de ganancia. El desarrollo del juego debe pues precisar el número total de jugadores y la posibilidad de un sorteo entre los participantes. La deliberación no se refiere solamente a las emisiones dichas “telehucha” sino se refiere a todos los incentivos a utilizar a servicios telefónicos o a SMS sobretasados en las emisiones televisadas.

Consulte la deliberación de la CSA del 4 de diciembre de 2007 relativa a los incentivos a utilizar servicios SMS o telefónicos sobretasados.

¿Por qué la presentación de los subtítulos varía de una cadena al otro?

Las normas de los subtítulos varían según los deseos cadenas de televisión. Los colores de los subtítulos, su colocación y su velocidad de desenfilada difieren de una cadena, e incluso a veces según las sociedades que efectúan los subtítulos para las cadenas.
  
Los subtítulos obedecen a varias dificultades que tienen a la legibilidad y a la velocidad de comprensión del espectador. La rapidez de la enunciación de los diálogos debe también tenerse en cuenta. Para que los subtítulos sean eficaces y que su lectura sea fácil, es de uso que implica 15 caracteres por segundo o, aún, una línea por dos segundos, una media línea y por tres segundos, etc el número máximo de cartas y de espacios que pueden inscribirse sobre la pantalla es de dos líneas de 36 señales.
  
S' agissant des modalidades de traducción oral de las observaciones de una personalidad extranjera, las cadenas se esfuerzan en garantizar la accesibilidad de muy al discurso tenido, preservando al mismo tiempo la restitución fiel de las palabras originales.

Consulte la rúbrica consagrada a la accesibilidad de los programas.
  

¿En qué definición se difunden los programas alta definición?

En principio, en al menos 720 líneas. La elección de las cadenas se llevó hacia el 1080i, con una Resolución horizontal de 1440.

¿Cómo se hace que los episodios de algunas series televisadas se difunden en el desorden?

Existe dos tipos de series: las series “feuilletonnantes” y las series a “episodios cerrados”. Las primeras están formadas por episodios que se siguen y que, para la buena comprensión de la intriga y el respeto de la obra, se difunden en el orden cronológico. Las a “episodios cerrados” están formadas por partes independientes las unas de los otros, en los cuales hay un principio y un final a la intriga en cada episodio. Este tipo de series a veces se difunde en el desorden, aunque un hilo conductor está presente a lo largo de la temporada.

Contrariamente a las cadenas americanas, las cadenas francesas difunden generalmente entre uno y tres episodios inéditos por tarde, eventualmente asociados a episodios más antiguos. La yuxtaposición de un episodio inédito con un episodio antiguo permite a las cadenas conservar a su público entre las primeras y segundas partes de la tarde. Eso refuerza a la audiencia y facilita la instalación del programa en la duración.

En 2012, Francia 2, con la serie Castle, hizo la elección de esta programación difundiendo a 20:45 un episodio inédito seguido de la redifusión de dos otros episodios. Lo mismo sucede para Murdoch, sobre Francia 3, y esta práctica parece funcionar puesto que el público está todavía a la cita.

TF1 consagra dos tardes por semana, el martes y el miércoles, a la difusión de series americanas, y a veces incluso un tercero, el viernes. Que sea para Mentalist, Espíritus criminales, los Expertos Miami o también Dr. House, la cadena propone en general entre uno y dos inéditos por tarde, seguidos de una redifusión.

M6, tal como ocurre con las otras cadenas, difuso generalmente dos episodios inéditos seguidos de antiguos episodios. Es el caso en 2012 el sábado, día de difusión de la serie F.B.I.: duo muy especial

El respeto del dispositivo de la descripción juventud, debido a las dificultades por hora que preve para los programas desaconsejados menos de a los 12 años (difusión después de 22 horas excepcionalmente) y 16 años (difusión después de 22:30), puede también obligar la cadena a perturbar la cronología de una serie. Pero este fenómeno sólo se produce raramente.

¿Cómo se hace que las cadenas puedan difundir anuncios en lenguas extranjeras?

El primer párrafo del artículo 20-1 de la ley del 30 de septiembre de 1986 modificada relativa a la libertad de comunicación, en la cual parcialmente se integró la ley del 4 de agosto de 1994 relativa al empleo de la lengua francesa, prevé que “ el empleo del francés es obligatorio en el conjunto de las emisiones y anuncios de los organismos y servicios de comunicación audiovisual (…) ”.

No obstante, menciones en lengua extranjera pueden utilizarse en los anuncios a condición de que su traducción en francés sea “ tan legible, audible o inteligible que la presentación en lengua extranjera ”, de acuerdo con el cuarto párrafo del artículo antes citado. El Consejo vela por la buena aplicación de estas disposiciones.

¿Por qué allí no tiene nunca pictogramas en los telediarios?

Para los telediarios, la CSA eligió favorecer un método de comunicación con el público en cuanto a protección de los menores que no es el dispositivo de la descripción juventud (los pictogramas -10,-12, etc) pero la advertencia oral: todas las cadenas tienen la obligación de avisar claramente al público cuando imágenes difícilmente sostenibles o testimonios relativos a acontecimientos dramáticos van a difundirse, para que los más jóvenes puedan alejarse de la pantalla.
 
La CSA lo recuerda regularmente a las cadenas y pronunció incluso emplazamientos sobre este punto.
 
La CSA no deseó que se utilicen las señales -10,-12 o -16 para los telediarios ya que considerara que serían ineficaces para secuencias tan cortas. Los pictogramas son especialmente eficaces cuando pueden anunciarse en la prensa o en los remolques: el público puede entonces tener en cuenta y organizarse, lo que no sería el caso para secuencias de telediarios. Dicho esto, es cierto que los telediarios incluyen frecuentemente temas difíciles y dolorosos para los más jóvenes y que los menos de 8 años no deberían exponerse allí.

Encuentre un espacio de diálogo y los consejos sobre el lugar de la CSA consagrado a la protección joven del público a la televisión: ante las pantallas, son vigilantes. 

Un candidato desea establecer en su permanencia electoral un webcam que difundirá imágenes en directo en su sitio Internet y sobre sus cuentas Facebook y Twitter. ¿Este método es contrario a las normas de la CSA para el respeto del pluralismo?

No, la simple difusión de un flujo vídeo en un sitio Internet no responde a la definición de un servicio de televisión. Ahora bien, la CSA sólo controla lo que es difundido por un servicio de televisión (o de radio): “ Se considera como servicio de televisión todo servicio de comunicación al público por vía electrónica destinado a ser recibido simultáneamente por el conjunto del público o por una categoría de público y cuyo programa principal está formado por una consecuencia pedida de emisiones que implican imágenes y sonidos. ” (artículo 2 de la ley del 30 de septiembre de 1986 modificada).

La deliberación de la CSA del 4 de enero de 2011, relativa al principio de pluralismo político en los servicios de radio y televisión en época de elecciones, prevé queno se apliquea los servicios de radio y televisión que tiene para contenido específico la propaganda electoral de los candidatos, de las listas de candidatos, los partidos y agrupaciones políticos o de sus apoyos y exclusivamente accesibles vía comunicación al público en línea ”.

¿Por qué encuentra aún de la publicidad sobre las cadenas de Francia Televisiones?

Desde el 5 de enero de 2009, las cadenas de Francia Televisiones (Francia 3 Regiones excluidas, dónde la difusión de publicidad es autorizada por el artículo 53-VI de la ley del 30 de septiembre de 1986) no deben difundir más publicidad comercial de 20 horas a las 6 de la mañana. Telespectadores, para la mayoría satisfechos de esta reforma, se asombran de sin embargo de la presencia después de 20 horas de secuencias que asimilan a la publicidad. 
  
Se trata en realidad de mensajes de interés general (en el marco de las campañas de información de las administraciones sobre temas como la seguridad vial, la lucha contra el alcoholismo, así como mensajes de organizaciones caritativas), publicidad genérica (para hacer la promoción de la manzana, de los productos lácteos, etc) o menciones de patrocinios de emisiones.
  
Estas tres categorías de mensajes no son contempladas por la reforma de las cadenas públicas y podidas pues seguir difundiéndose.
  
Un decreto del 27 de marzo de 1992 establece las normas que encuadran la publicidad, el patrocinio y la telecompra, que son aplicables a todas las cadenas de televisión. Según este decreto, se califica de “publicidad” toda forma de mensaje televisado difundido mediante sueldo con el fin de promover bienes o servicios o garantizar la promoción comercial de una empresa o de una persona jurídica o física. En cambio, se da por derivado del patrocinio toda contribución de una empresa o de una persona jurídica o física a la financiación de emisiones televisadas con el fin de promover su nombre, su marca, su imagen o sus actividades.
  
Este decreto impone que las emisiones patrocinadas estén definidas claramente como tales. Son estas menciones de patrocinio, presentes al lo genérico de las emisiones y recordadas en los remolques, que a veces se confunden con la publicidad.

 

Consulte el decreto del 27 de marzo de 1992 sobre la publicidad, el patrocinio y la telecompra. 
 

Participé en un concurso televisivo y pedí a continuación el reembolso de mis llamadas telefónicas. Recibí nada. ¿Qué debe hacer?

La CSA no tiene competencia jurídica para intervenir sobre los conflictos que se oponen a una cadena y a sus telespectadores. Puede en cambio presentar denuncia para su comisaría de policía.

La calidad de los subtítulos deja a desear. ¿Se no podría mejorarlo?

En aplicación de las disposiciones previstas por el legislador, el Consejo negoció con las cadenas de fuerte audiencia, a saber TF1, M6, TMC, W9, Canal+, que subtitulan la totalidad de sus programas a partir del 12 de febrero de 2010. Las cadenas de Francia Televisiones subtitulan también la totalidad de sus programas.

Por otra parte, permitiendo una mejora de la grafía, el Gobierno eligió para la plataforma TNT (recepción por antena rastrillo) utilizar el formato de subtítulos propuesto por el foro DVB, que permite la visualización de textos en colores y en gordo así como de un fondo translúcido, pero para el cual los fabricantes de televisores en general no previó sistema de ampliación. El teletext, de una grafía generalmente dada por menos agradable, disponía a menudo de un mecanismo permitiendo duplicar el tamaño.

Aparte de la plataforma TNT, los distribuidores (de tipo Free, Naranja o Bouygues) tienen la obligación de reanudar los flujos de subtítulos puestos a disposición por las cadenas. En cambio, el distribuidor es libre del formato que aplica a los subtítulos, por eso se pueden encontrar subtítulos de un formato próximo al teletext y posibles mecanismos de ampliación sobre algunos racimos propuestos por distribuidores con variaciones en cuanto a las funcionalidades propuestas.

El Consejo sigue estudiando los medios de mejorar el acceso mayor entre los programas de televisión, siguiendo, en particular, la evolución de los trabajos internacionales sobre las próximas normas de subtítulos. Así pues, la mejora de la calidad de los subtítulos y su flexibilidad para adaptarse a las necesidades particulares forman parte de los temas de atención del Consejo.

¿Cómo se hace que las cadenas no respetan los horarios anunciados?

El Consejo recibe regularmente protestas de telespectadores con respecto al desfase a menudo constatado entre el horario de difusión de las emisiones anunciado en los programas televisados y el horario efectivo de difusión. 

Es necesario saber que el desfase operado por las cadenas entre los horarios anunciados y los horarios efectivos principalmente se debe al hecho de que los horarios comunicados a los Diarios, a las revistas de televisión o a los lugares especializados - al menos 18 días antes de la difusión - no pueden presentar sinoun carácter orientativo. Su respeto en efecto se somete a múltiples riesgos vinculados, en particular, con la difusión en directo de algunas emisiones, pero también con las variaciones del número de anuncios y bandas anuncios. Para los programas de primera parte de tarde, el desfase tan se debe a la duración del telediario, que puede alargarse en función de la actualidad.

Este horario que es las dónde un gran número de telespectadores está presente delante de su puesto, las cadenas aprovechan para difundir lo más posible de anuncios (excepto sobre las cadenas públicas otros que Francia 3), y emisiones patrocinadas, fuentes importantes de rentas para las cadenas privadas. La duración de las pantallas publicitaria se limita sin embargo: sobre las cadenas privadas, la duración media diaria de anuncios es de nuevos minutos por hora. Estas cadenas pueden sin embargo difundir hasta doce minutos de publicidad por ahora dada.

Esta diferencia horaria es sin embargo especialmente torpe para los que programan el registro de una emisión. Es prudente, en ese caso, prever amplias gamas de registro.

¿La CSA puede hacer algo contra el empleo de los anglicismos a la televisión y a la radio?

En el estado actual del derecho francés, una terminología legal oficial no puede imponerse a los servicios de televisión y radio, que sean públicos o privados, y nada prohíbe el recurso en los programas audiovisuales, como en las pantallas publicitarias, términos o expresiones extranjeros entrados en la lengua corriente (airbag, live…), aunque éstos poseyeran un equivalente francés.

Por lo que se refiere al empleo frecuente de anglicismos, el Consejo constitucional autoriza el libre empleo de palabras extranjeras. Declaró en una decisión del 29 de julio de 1994 que “[la libertad de comunicación y expresión] implicara el derecho para cada uno a elegir los términos juzgados por él los mejor convenientes a la expresión de su pensamiento; […] la lengua francesa evoluciona, al igual que lengua viva, integrando en el vocabulario usual términos de distintas fuentes, que se trate de expresiones resultantes de lenguas regionales, de palabras dichas populares o de palabras extranjeras “.

¿La descripción juventud es aplicable a los clips musicales?

Habida cuenta de su brevedad y la ausencia de remolques previos a su difusión, el Consejo consideró que los clips musicales podían exonerarse del carácter sistemático de la descripción. Sin embargo, para los susceptibles de chocar la sensibilidad del la más joven, las cadenas deben evitar difundirlos antes de las 22.

El recrudecimiento de clips musicales a connotación sexual llevó a la CSA a iniciar, en 2010, una reflexión con los responsables de las cadenas musicales sobre la difusión, durante el día, de clips musicales sin descripción. Al término de esta reflexión, la CSA recomendó a las cadenas dar prioridad, durante el día, a una versión no implicando imágenes susceptibles de chocar al joven público, sobre todo cuando estos clips tienen una duración larga. Algunas cadenas ponen una descripción “ Desaconsejado menos de a los 10 años ” en cuanto lo juzguen necesario.

Estas iniciativas contribuyen al respeto del dispositivo reglamentario que impone no difundir antes de 22 horas programas susceptibles de chocar la sensibilidad del la más joven.

La CSA intervino en sucesivas ocasiones ante las cadenas musicales con respecto a clips musicales a connotación sexual con el fin de garantizar la aplicación de la recomendación del 7 de junio de 2005 relativa a la descripción juventud:

- en marzo de 2010, les pidió difundir los clips de TonightI' m loving you de Enrique Iglesias y S&M de Rihanna después de las 22;

- en junio de 2010, se produjo para pedirles poner una descripción de categoría III (Desaconsejado menos de a los 12 años) al clip de Lady Chocho titulado Alejandro ;

- en junio de 2011, por fin, les invitó a difundir el clip Sweat de Snoop Dog y David Guetta después de las 22.

Observó que, desde sus intervenciones, las cadenas musicales eran más vigilantes sobre las condiciones de difusión de los clips respecto a la protección del joven público.

¿Por qué es imposible recibir las televisiones y las radios nacionales el viernes que precede los escrutinios cuándo se vive en ultramar?

Telespectadores que residen en los departamentos y colectividades de ultramar se asombran de que cadenas de radio y televisión son inalienables el viernes que precede cada una de las dos vueltas de las elecciones municipales. Un fenómeno que se explica por el período de reserva que ocurre antes de cada elección.

El legislador en efecto suspendió el tiempo del debate electoral para que los electores ejerzan su elección sin influencia exterior. El párrafo 2 del artículo L 49 del código electoral prohíbe la difusión por vía electrónica de todo mensaje que tiene el carácter de propaganda electoral a partir de la víspera del escrutinio a cero hora. Durante este período, las cadenas de radio y televisión pueden difundir solamente reportajes consagrados al voto de los candidatos y personalidades que las sostienen, a reserva no reanudar sus observaciones. Esta prohibición vale a la vez para los servicios de comunicación audiovisual y para los servicios de comunicación en línea (en particular, Internet). Las emisiones disponibles antes de esta fecha en los sitios Internet de las cadenas de radio y televisión, o por medio de un servicio de medios de comunicación audiovisual a la demanda, pueden sin embargo seguir siendo accesibles al público.

Un problema se plantea en ultramar donde los territorios situados al oeste de la metrópolis (Guadalupe, Guyana, Martinica…) votan el sábado debido a la diferencia horaria, mientras que los situados al este (la Reunión, Nueva Caledonia…) votan el domingo. El período de reserva que debe empezar venticuatro horas antes del día del escrutinio, las cadenas adaptan su programación a partir del viernes para que se aparten los territorios situados al oeste de la metrópolis de toda propaganda electoral.

Varias posibilidades se ofrecen a las cadenas. Pueden elegir difundir en estos territorios una programación adaptada de tal modo que el debate electoral esté suspendido y que los electores puedan hacer su elección sin influencia exterior, por lo tanto proponer emisiones sin informe con la elección y sus candidatos. Otra solución consiste en difundir dos señales diferentes al Este y al Oeste, modificando los programas a partir del viernes al Este, mientras que el Oeste puede seguir informándose en las mismas condiciones que en metrópolis. Pueden también simplemente cortar la señal.

Las cadenas prefieren habitualmente esta última opción ya que es complicado técnicamente enviar dos señales diferentes al Este y al Oeste. Al cortar la señal, aplican una clase de norma matemática privando de programas nacionales a los electores menos numerosos, sean los habitantes de ultramar situados al este de la metrópolis. Por ello los telespectadores de todos los departamentos y colectividades de ultramar no reciben las cadenas, excepto las cadenas locales, los viernes precediendo las dos vueltas de la elección.

¿Por qué se ve tanta publicidad durante las películas y las series televisadas?

La ley del 5 de marzo de 2009 relativa a la comunicación audiovisual y al nuevo servicio público de la televisión dio a las cadenas de televisión la posibilidad de proceder a dos interrupciones publicitarias en la difusión de una obra cinematográfica o audiovisual. Esta disposición tiene por objeto garantizar una mejor circulación de los flujos publicitarios en el marco de la reforma del sector audiovisual público, armonizando nuestro Derecho nacional con la legislación europea. 
  
Preocupado de preservar la comodidad de los telespectadores, la CSA precisó las disposiciones de aplicación de esta disposición, exigiendo que un período de al menos veinte minutos se observa entre dos interrupciones sucesivas, que se trate de una obra cinematográfica, audiovisual (constitutiva, o no, de una serie, de un serial o de un documental) o de un programa destinado a juventud.
  
Por otra parte, la interrupción publicitaria de una obra cinematográfica no puede superar 6 minutos. 

No obstante, la difusión de una obra audiovisual o cinematográfica por Francia Televisiones, y la de una obra cinematográfica por los servicios de televisión de cine no puede ser objeto de ninguna interrupción publicitaria.

¿Qué normas deben seguir los juegos de azar difundidos a la televisión?

La ley del 21 de mayo de 1836 sienta el principio de la prohibición de las loterías en cuanto reúnen las siguientes condiciones: la apertura al público, la intervención de la casualidad, la esperanza de una ganancia para los participantes pero con su participación financiera.
 
Por lo que se refiere a los juegos de azar propuestos a la televisión, son pues legales siempre que sean completamente gratuitos para el participante. Las comunicaciones telefónicas u otros gastos de sellos deben reembolsarse previa petición.
 
La CSA constató que los incentivos a llamar servicios telefónicos sobretasados o servicios telemáticos, en particular, con el fin de participar en una ayuda, hacer solicitud, votar o dar prueba se desarrollaban a la antena.
  
Para que estas devoluciones sean compatibles con las disposiciones del artículo 9 del decreto del 27 de marzo de 1992 sobre la publicidad clandestina, el Consejo fue dirigido a las cadenas para que respeten los siguientes principios:

  • la devolución por las cadenas, fuera de sus pantallas publicitarias, a sus servicios dichos Audiotel y Télétel y a su sitio Internet se autoriza de manera específica y discreta, en cuanto esta devolución se inscribe en la prolongación directa del programa en curso de difusión.
     Por “prolongación del programa” se entienden los servicios en informe directo con la emisión hay y que no es competidora de servicios de la misma naturaleza propuestos por sociedades terceras. La referencia a los otros servicios, que responden a una lógica comercial, debe sentarse en las pantallas publicitarias.
  • el coste de las comunicaciones debe figurar permanentemente a la pantalla en caracteres idénticos a los de los datos telefónicos o telemáticos, para que esté garantizada una perfecta información de los telespectadores.  

¿Es lo que lo que el audiodescription?

El audiodescription es una técnica de descripción destinada a las personas ciegas o ciegas. Consiste en describir los elementos visuales de una obra cinematográfica o audiovisual al público no vidente o ciego para darle los elementos esenciales a la comprensión de la obra (decorados, personajes, acciones, gestual). Se mezcla el texto registrado se fija entre los diálogos y los efectos sonoros y con el sonido original.
  
 La CSA estudia actualmente las medidas que deben adoptarse en favor de las personas mal o ciegas. Firmó, el 10 de diciembre de 2008, la carta del audiodescription que da a las cadenas de televisión un marco de referencia para volver sus programas accesible a las personas que sufren de deficiencia visual.
  
 Arte, Francia 2, TF1 y M6 difunden programas en audiodescription.
 

Consulte la rúbrica consagrada al audiodescription. 

¿Cómo se hace que haya tantas redifusiones a la televisión?

La elección de proceder a redifusiones de programas relación de la libertad editorial de las cadenas. No obstante, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 del decreto del 2 de julio de 2010, algunas cadenas (TF1, Francia 2, Francia 3, Francia 5, M6) tienen la obligación de difundir anualmente como mínimo 120 horas de obras europeas o expresión original francesa que anteriormente no programaron, a un horas de escucha significativas (es decir, cuya difusión comienza entre 20 horas y 21 horas). Se pagan de esta obligación.

El caso de las redifusiones sigue siendo una preocupación del Consejo que, en interés del telespectador, tuvo para que los convenios de las seis nuevas cadenas de alta definición del TNT implican una obligación de difusión de programas inéditos.

A partir del momento en que el mínimo impuesto se respeta, nada prohíbe a una cadena repetir un programa en cuanto se pagó de los derechos correspondientes ante el productor y los beneficiarios.

Las redifusiones no son sinónimas de malas audiencias. Algunas redifusiones de películas hasta pueden obtener muy de buenos resultados de audiencia, comparables o incluso superiores a los de su primera difusión.

El objetivo de una cadena que es maximizar a la audiencia para cada programa difundido, las redifusiones son el resultado a menudo de una elección casi estratégica. Por ejemplo, la asociación de un episodio inédito con un antiguo episodio de una misma serie durante una tarde permite a las cadenas conservar a su público entre la primera y la segunda parte de la tarde. Del mismo modo, la multidifusión de algunos dibujos animados responde bien a las esperas de los niños que aprecian de ver y revisar los episodios de los programas que les gusta, al igual que lo hacen con sus libros preferidos. 

¿Cuál es el organismo que vela por la clasificación de las películas al cine?

Según el código de la industria cinematográfica, el Ministro de Cultura está encargado de expedir un visado de explotación de la obra cinematográfica, valiendo autorización de representación pública en todo el territorio de la República Francesa, a excepción de los territorios de ultramar.
 
El visado para la representación de la obra cinematográfica puede entregarse para todo públicos o combinarse con una prohibición a algunas categorías de mineros sobre el fundamento del decreto n° 90-74 del 23 de febrero de 1990, modificado el 28 de junio de 2002, relativo a la clasificación de las obras cinematográficas.
 
La prohibición de acceso de una obra cinematográfica puede referir menos el de 12 años, el menos de 16 años, y desde el decreto del 12 de julio de 2001, el menos de 18 años. Las películas pueden también clasificarse en la categoría de las películas X para su carácter pornográfico o de incentivo a la violencia; están incluidos entonces en el canal de distribución específico y de una prohibición automática menos de a los 18 años. El decreto preve también la posibilidad de la prohibición total, medida utilizada por última vez en 1981. 
  
El Ministro de Cultura dictamen de la Comisión de clasificación el visado de explotación es entregado por previo de las obras cinematográficas del Centro nacional del cine y la imagen animada cuyo estatuto, composición y el papel se fijó por el decreto del 23 de febrero de 1990 modificado.
 
La Comisión está formada por veinticinco miembros titulares y de cincuenta miembros suplentes distribuidos en cuatro órganos colegiados que representan a los Ministros encargados de la justicia, la educación nacional, los asuntos sociales y juventud y las administraciones encargadas de la protección de juventud. Están representados también los profesionales del cine, la sociedad civil, de las personalidades calificadas en el ámbito de la protección de la infancia y juventud y de los representantes de los jóvenes viejos de 18 a 25 años. Todo dictamen que tiende a una decisión que implica una restricción a la explotación de la obra cinematográfica no puede ser emitido hasta en el Pleno, por un voto a boletines secretos. Los debates de la comisión no son públicos. Los miembros de la comisión están sujetos al secreto profesional y no pueden hacer, bajo alguna forma sino sea, ninguna acta de los deliberados de la comisión.
 
Los dictámenes se refieren todas las obras cinematográficas destinadas a una salida en sala, incluidos los remolques. Cada medida puede combinarse con una advertencia destinada a la información del espectador, sobre el contenido de la obra o sus particularidades. 

Los criterios en los cuales se basa la Comisión de clasificación conceden un lugar determinante a la violencia que constituye una preocupación constante para la Comisión, tanto en las distintas formas bajo las cuales resulta que en la manera de ponerlo en escena. Algunos elementos pueden determinar un dictamen de clasificación, en particular, cuando la escena se impresiona de fisgoneo o cuando se trata de escenas repetidas intensas y que traumatizan.
 
Las herramientas de clasificación son a veces sin embargo de un manejo delicado y pueden aparecer en desfase con la maduración real de niños y adolescentes cuya evolución compleja depende mucho del medio social, cultural y geográfico en el cual evolucionan. 
 
Es interesante tenga en cuenta que una misma película, las decisiones de clasificación se varían extremadamente de un país a otro, en particular, debido a concepciones diferentes en las cuales se basan los criterios de clasificación. Algunos países europeos pueden conceder de la importancia a la crudeza de la lengua empleada en la película, a los valores morales o sociales sobre los cuales se construyen la situación y adoptarán una clasificación conveniente. 
 
Como ejemplo, una película como American Beauty fue objeto de una prohibición en sala menos de a los 16 años en los Países Bajos, menos de a los 12 años en Alemania, menos de a los 13 años en Quebec, menos de a los 18 años en Gran Bretaña, a los mineros de 17 años no acompañados en los Estados Unidos, mientras que a Francia fue un visado todo públicos. La película de Stanley Kubrick titulada Eyes Wide Shut se autorizó todo públicos en Francia mientras que en los Estados Unidos, estaba prohibido menos de a los 17 años no acompañados, menos de a los 13 años en Quebec, menos de a los 18 años en Gran Bretaña y menos de a los 16 años en los Países Bajos y Alemania. Más recientemente, las películas Gladiator y se clasificó es necesario salvar al soldado Ryan en Francia todo públicos, pero acompañados de una advertencia, mientras que en los otros países europeos, fueron objeto de una prohibición menos de a los 16 años, incluso menos de a los 13 años en Quebec. Una reflexión está en curso hoy a nivel europeo con el fin de armonizar los criterios de clasificación de las obras cinematográficas.
 
Las películas, según su clasificación, se someten a restricciones de difusión a la televisión. Por ejemplo, las películas prohibidas menos de a los 12 años deben combinarse tienen mínimos de una descripción -12 cuando se difunden a la televisión. No pueden difundirse el miércoles antes del 20:30 sobre las cadenas cine y antes de 22 horas sobre las cadenas otras que de cine. Excepcionalmente, dentro del límite de cuatro veces al año, pueden difundirse antes de las 22, excepto los martes, viernes, sábados, vísperas de días festivos y durante los períodos de vacaciones escolares.

Sucede que las cadenas estén enfrentadas a un problema de clasificación cuando difunden películas antiguas cuyo visado no se revisó. Algunas películas disponen en efecto de una prohibición a los mineros, lo que impone a las cadenas una descripción correspondiente, en su difusión, mientras que a menudo su contenido no justifica esta restricción hoy. Para remediar el problema de surclassification de las películas antiguas, la CSA celebró un acuerdo en febrero de 2002 con la Comisión de clasificación de las obras cinematográficas para proceder a la reconsideración de las películas cuyo visado tiene más de 20 años, dentro del límite de veinte películas al año. Las cadenas envían sus solicitudes a la CSA que, después de haber visto las películas, transmite las solicitudes pudiendo ser objeto de una nueva clasificación.

Consulte la rúbrica consagrada a la Comisión de clasificación de las obras cinematográficas, sobre el lugar del Centro nacional de la cinematografía y la imagen animada.   

¿Por qué la carta P aparece abajo a la derecha de la pantalla en la difusión de algunos programas televisados?

La carta P colocada abajo a la derecha de la pantalla de televisión significa que la emisión difundida recurre a la colocación de producto. La colocación de producto se define, según los términos de la Directiva europea vigente, como “toda forma de comunicación comercial audiovisual consistiendo en incluir un producto, un servicio o una marca, o a hacer referencia, insertándolo en un programa, pero con pago u otra contrapartida” (artículo 1 (M) de la Directiva 2010/13/UE).
 
El Consejo ha definido sus modalidades de utilización así como de las modalidades de información del telespectador en una deliberación adoptada el 16 de febrero de 2010 (y modificada por una deliberación del 24 de julio de 2012).

Consulte la rúbrica consagrada a la colocación de producto.

¿La colocación de producto se autoriza en Francia en los programas de televisión?

La colocación de producto es una forma de comunicación comercial audiovisual que consiste en incluir un producto, un servicio o una marca, o a hacer referencia, insertando estos elementos en un programa, pero con pago u otra contrapartida.
  
Transponiendo la Directiva europea Servicios de medios de comunicación audiovisuales del 11 de diciembre de 2007, la ley del 5 de marzo de 2009 relativa a la comunicación audiovisual y al nuevo servicio público de la televisión introdujo la posibilidad para las cadenas de televisión de recurrir a la colocación de producto en algunos de sus programas y bajo algunas condiciones.
  
La CSA recibió competencia para fijar las condiciones en las cuales los programas de las cadenas de televisión pueden implicar de la colocación de producto. El 16 de febrero de 2010, adoptó una deliberación a este respecto, modificada sobre algunos puntos por una deliberación del 24 de julio de 2012.

Consulte la rúbrica consagrada a la colocación de producto a la televisión.

Cuestiones frecuentes sobre la colocación de producto y la publicidad clandestina

El Consejo regularmente es solicitado por servicios de televisión, sociedades de producción, así como agencias de publicidad o colocación de producto con respecto a la reglamentación en vigor, en particular, sobre las condiciones de forma de la colocación de producto y los criterios de valoración del Consejo sobre la calificación de una secuencia en publicidad clandestina.

El Sindicato de los productores independientes (SPI), luego el Gremio de los escenaristas, el Grupo 25 Imágenes y la Confederación de los productores audiovisuales (CPA), plantearon el asunto al Consejo sobre la realización de un documento práctico relativo a estos temas. Adjuntaron a su consulta una lista de cuestiones relativas a situaciones a las cuales se enfrentan los productores y los autores.

Para acompañar las respuestas a estas cuestiones, es útil recordar la doctrina del Consejo relativa a la publicidad clandestina, así como las disposiciones previstas en la deliberación del Consejo del 16 de febrero de 2010, modificada por la del 24 de julio de 2012, relativas a la colocación de producto en los programas de los servicios de televisión.

Recordatorio de las normas relativas a la prohibición de la publicidad clandestina

Se califica una publicidad de clandestina cuando se presentan bienes, servicios o marcas, fuera de las pantallas publicitarias y esto, en un “objetivo publicitario”, es decir, en el objetivo no de informar, sino de promover. Así el artículo 9 del decreto n° 92-280 del 27 de marzo de 1992 dispone que la publicidad clandestina está prohibida. (…) constituye una publicidad clandestina la presentación verbal o visual de mercancías, servicios, el nombre, la marca o las actividades de un productor de mercancías o de un suministrador de servicios en programas, cuando esta presentación se hace en un objetivo publicitario “. La CSA regularmente sanciona esta práctica.

El Consejo no tiene que aportar la prueba que la promoción se hizo mediante sueldo ni de manera intencional. Le corresponde apreciar individual las distintas prácticas detectadas sobre las antenas y eventualmente de intervenir cuando una de las le parece controvertida respecto a las normas recordadas más arriba.

Dispone a tal efecto de un haz de índices, entre que figuran la ausencia de pluralidad en la presentación de los bienes, servicios o marcas, la complacencia indicada hacia tal o cual producto, la frecuencia de la cita y/o la visualización del producto o la marca, o también la ausencia de toda mirada crítica. Otros criterios pueden puntualmente retenerse.

Toda referencia en emisiones a bienes o servicios no es pues sistemáticamente constitutiva de publicidad clandestina. Esta calificación depende de la manera en que el producto, el servicio o la marca aparecen.

Recordemos por fin que el Consejo no es competente para prejuzgar de la conformidad de una emisión antes de su difusión. Las indicaciones que siguen están individualmente a reserva de la valoración del Consejo.

En las situaciones presentadas abajo, que son ejemplos de escenas de ficción, se considera que ningún contrato de colocación de producto se celebró:

 

  • "Generalmente, en planes exteriores en manifestaciones en la vía pública por ejemplo, o también en un coche o en transporte público, las marcas o productos presentes en exterior sin que eso haga el objeto de un contrato y de un intercambio comercial se prohíbe?”

El floutage de las marcas no parece necesario en este tipo de situación, en la medida en que las marcas son sino entrevistas y que una determinada pluralidad está garantizada. Eso vale tanto para un documental como para una ficción, la preocupación de realismo siendo predominante en esta última clase. El hecho de percibir algunas marcas en planes exteriores parece ser el estricto reflejo de la realidad. Es sin embargo necesario precisar que las marcas y productos visibles deben aparecer de manera breve y no repetida, y que este tipo de planes debe ser justificado bien por la situación.

  • “Del mismo modo, en un documental sobre el universo del deporte:

 - se sigue la impulsión de deportistas con sus equipamientos que evidencian una serie de logotipos, sin que eso sea objeto de un intercambio comercial;

 se rueda el Tour de France (sin que hay de intercambio comercial con los distintos patrocinadores presentes a esta manifestación). ¿Cómo tratar estas visualizaciones y citas de marcas? »

En el primer caso, si las marcas son identificables claramente a la pantalla, existe un riesgo de publicidad clandestina. Sin embargo, el Consejo tiene conciencia que es difícil evitar la visualización de marcas sobre los comportamientos de los deportistas en este tipo de documental. Aprecia individualmente pues.

En el caso del Tour de France, la visualización de las marcas se admite sobre los corredores, así como en las tomas de vistas de la “ caravana de la Vuelta ”, puesto que no es posible rodar el desarrollo de este acontecimiento deportivo sin mostrar los corredores equipados a los colores de sus patrocinadores. Sin embargo, su evocación a la antena no debe ser complaciente y debe ser objeto de una presentación pluralista. Además el Consejo sigue siendo muy atento al contenido de las afirmaciones hechas que no debe revestir aspecto promocional.

  • ¿“En un documental histórico sobre Coco Chanel, la familia Peugeot, la familia Taittinger etc, cuáles son las normas que permiten considerar que no se está en una situación de publicidad clandestina? »

Algunos reportajes se interesan por la historia de familias de industriales o artistas, cuya notoriedad es grande ante los telespectadores. El nombre de estas familias a menudo se asocia al de una marca comercial. Estos reportajes se consagran generalmente a la historia de estas familias y no a las características de los productos o servicios que son comercializados por su marca. No se excluye toda referencia en emisiones a bienes o servicios, en cuanto reviste un carácter de información así como un enfoque crítico. El Consejo sigue siendo vigilante sobre el contenido de este tipo de reportaje, que debe realizarse bajo un ángulo informativo y libre de todo aspecto complaciente. Así pues, hay dimensión promocional so pena de constituir una publicidad clandestina.

Por lo que se refiere a la evocación de una marca de alcohol, el difusor debe estar atento a riesgo de contravenir al código de la sanidad pública. Este último prohíbe toda publicidad o propaganda en favor de bebidas alcohólicas a la televisión.

  • “En un documental sobre las plantas, se explican las propiedades impermeables de la hoja de loto y la utilización, por ejemplo, de estas propiedades para desarrollar una pintura impermeable cuya marca se cita y un pote de pintura mostrado con la mención “loto effect”. S' agissant d' un documental, no hay por supuesto intercambio comercial “.

El hecho de que esta marca de pintura fuera objeto de tal exposición podría volverlo identificable por los telespectadores, tanto en la cita de la marca como en la visualización del producto. Otro factor problemático parece ser la ausencia de evocación de otra marca competidora. Una presentación complaciente de esta marca de pintura podría constituir una publicidad clandestina. El Consejo pues estaría autorizado para intervenir.

  • “En un documental, de los presos se ruedan dentro de su célula, se ve aparecer a la pantalla un pote de achicoria y las marcas y logotipos de bebidas calientes así como las marcas de las prendas de vestir llevadas por los presos”.

En el caso expuesto, el floutage no parece necesario si los logotipos de las marcas son discretos y no son objeto de un primer plano. Sin embargo, si la presencia de marcas es demasiado pronunciada, aunque una determinada pluralidad estuviera garantizada, el Consejo estaría basado a intervenir en el fundamento de la publicidad clandestina. Recuérdese que, si el floutage es una práctica regularmente utilizada por las cadenas, el Consejo no impone necesariamente esta solución.

Recordatorio de las normas relativas a la colocación de producto

La dirección de un producto, de un servicio o de una marca puede producir en el marco de una colocación de producto. Esta práctica se autoriza desde 2009 en las obras cinematográficas, las ficciones audiovisuales y el vidéomusiques (excepto cuando se destinan a los niños), en las condiciones definidas por la deliberación del Consejo del 16 de febrero de 2010 (modificada el 24 de julio de 2012). La colocación de producto permitió aportar más realismo a las obras y de libertad de creación a los autores.

Las situaciones presentadas abajo pueden implicar una colocación de producto:

  • “En una ficción, la marca de una tumbona para bebé aparece. ¿Eso incumple las normas relativas a la protección de la infancia? »

Una marca de tumbona para bebé puede recurrir a la colocación producida en una ficción audiovisual, salvo si se trata de un programa destinado a los niños. En ese caso, será necesario velar por el respeto de las normas establecidas en la deliberación del Consejo relativa a la colocación de producto.

Si no hay contrato de colocación de producto, la vigilancia permanece acerca de los riesgos de publicidad clandestina en favor de esta marca. Así pues, el nombre de la marca y/o su logotipo, no podrían resultar que de manera discreta, breve y no repetida.

  • ¿“Cómo comprender la cuestión de las marcas en una ficción que se desarrolla íntegramente en una estación de servicio? »

Este proyecto puede parecer delicado a llevar. Es no obstante posible recurrir a la colocación de producto, tomando cuidado de cumplir las condiciones fijadas por la deliberación del Consejo que preve que los programas que implican no deben influirse sobre para afectar a la responsabilidad y a la independencia editorial del editor, no deben incitar directamente a la compra o al alquiler productos o servicios de un tercero, no pueden en particular implicar referencias promocionales y no deben alegar los productos o servicios colocados de manera injustificada.

En el caso de una colocación de producto en una ficción que se desarrolla en un lugar comercial como una estación de servicio, se recomienda seguir siendo especialmente vigilante de tal modo que esta marca no sea omnipresente en la obra, tanto en las referencias visuales como menciones orales.

  • “Un asesino en fuga compra un Diario en un quiosco. El tiempo de un plan, se ve a la pantalla la una del Parisiense con la fotografía del hombre y los granes titulares “.

Tal dirección de este título de prensa, sin que se ponga delante de manera injustificada, podría ser aceptable en el marco de una colocación de producto, a condición de cumplir las condiciones fijadas en la deliberación del Consejo del 16 de febrero de 2010 modificada.

Aparte de una colocación de producto, esta escena podría cuando proceda calificarse de publicidad clandestina.

  • “En una ficción, en el caso de una escena de hilado después de un giro. Un policía da una descripción personal por radio a sus colegas: “el sospechoso cambió de coche, conduce en adelante una Citroën de color negro, registrado 92 “.

El hecho de sustituir a un nombre de marca por una denominación genérica del producto (por ejemplo “ una berlina de color negra ” al lugar de “ Citroën ”) no es una obligación, y debe ser apreciado individualmente por el realizador de la ficción, con el fin de encontrar el buen equilibrio entre precaución frente al riesgo de publicidad clandestina y preocupación de no volver la escena artificial.

Pero es también posible que esta ficción implica una colocación de producto en favor del fabricante automóvil Citroën, a condición de cumplir las normas de la deliberación del Consejo en la materia.

  • “Un alumno de secundaria enamorado pretende encontrar a una muchacha entrevistada en tarde. La encuentra por fin en Internet y el perfil Facebook de la joven mujer es, el tiempo de un plan, visible a la pantalla “.

En la situación presentada, si la pared de la página Facebook es simplemente reconocible, eso parece aceptable con un deseo de realismo de la ficción y no contraviene a la prohibición de la publicidad clandestina. En cambio, apoyada la visualización, durante varios segundos, de la página Facebook (que implica el nombre de la marca y/o las señales distintivas que habitualmente se le asocian como el logotipo, la carta gráfica del sitio Internet, etc) podría observarse como constitutiva de publicidad clandestina.

Es también posible recurrir a la colocación de producto.                                                      

¿Por qué ve y se cita redes sociales a la televisión y a la radio?

El Consejo superior del sector audiovisual definió, el 3 de enero de 2013, varias recomendaciones relativas a la mención de las redes sociales en los programas de televisión y radio. Tienen en cuenta la evolución de las prácticas, garantizando al mismo tiempo la compatibilidad con la reglamentación de la publicidad en interés de los consumidores.

Las televisiones y las radios integran cada vez más las redes sociales en la concepción de los programas con el fin de enriquecer sus antenas y reforzar la interactividad con su público.

El Consejo admite la referencia nominativa a una red social cuando indica la fuente de una información o de un testimonio, así como la devolución del público hacia una red social si es específico y discreto, no reviste carácter promocional y es libre de incentivo apoyado a conectarse.

En cambio, la inserción del nombre de una red social en el título de un programa, y la visualización de las marcas depositadas por una red social o la de los factores de imágenes y señales distintivas que habitualmente se le asocian, son contraria a la prohibición de la publicidad clandestina. En efecto, las redes sociales son marcas explotadas por sociedades comerciales y no pueden pues dispensar de esta prohibición en estas condiciones actual de los textos.

Las recomendaciones se definieron al término de una reflexión profunda con los profesionales: cadenas de televisión y radio, periodistas, representantes de redes sociales.

¿Por qué las cadenas practican así a menudo el floutage?

El Consejo pide a las cadenas ser vigilante sobre la presencia de marcas a la antena, pero no pide de los flouter: no es la visualización de una marca que es prohibida por la reglamentación, sino su presentación en un objetivo publicitario, práctica constitutiva de publicidad clandestina. Cuando la presencia de marcas encuentra su justificación en las exigencias de un reportaje, a vocación exclusivamente informativa, se admite perfectamente y no requiere nunca el uso del floutage. En cambio, debe proscribirse todo desarrollo injustificado de un producto, de un servicio o de una marca.

El Consejo prefiere que las cadenas vuelven diferentemente a una secuencia en la cual marcas podrían aparecer a la imagen. La utilización del floutage para encubrir marcas es pues un planteamiento voluntario por parte de las cadenas, para evitar acusarse haber difundido imágenes susceptibles estar incluidas en la publicidad clandestina.

No obstante, dado que en adelante se autorizó la colocación de producto en las obras cinematográficas, las ficciones audiovisuales y el vidéomusiques, de los productos y su marca pueden, en condiciones definidas por la ley y por una deliberación del Consejo, aparecer en toda legalidad en estos programas.

¿Cuál es el papel del ARPP?

El artículo 14 de la ley del 30 de septiembre de 1986 modificada confía a la CSA una misión de control sobre el objeto, el contenido y las modalidades de programación de las comunicaciones comerciales difundidas por los servicios de comunicación audiovisual. Este control se ejerce, como para el resto de los programas, no antes de la difusión de las comunicaciones comerciales, sino en el momento de esta difusión.

S' agissant des televisados anuncios, el ARPP (Autoridad de reglamento profesional de la publicidad) efectúa un control antes de la difusión, el Consejo eligiendo en 1992 controlarlos a posteriori, de acuerdo con el principio de libertad y responsabilidad editorial de los difusores.

El ARPP, antiguamente Mesa de comprobación de la publicidad (BVP), es una asociación regulada por la ley del 1 de julio de 1901 , cuya misión es “realizar una acción en favor de una publicidad honesta, verídica y sana en interés de los consumidores, del público y los profesionales de la publicidad”. Fue creada por los profesionales de la publicidad con el fin de establecer una estructura que se basaba en la autodisciplina, financiada y aceptada por ellos, susceptible de ahorrarles posibles contenciosos.

Esta organización interprofesional agrupa cuatro categorías de miembros: publicistas, agencias de comunicación, apoyos de difusión (prensa, radio, televisión, visualización, cine, fuera de los medios de comunicación) y “miembros correspondientes” (sindicatos profesionales, gabinetes de abogados, asociaciones, etc).

El ARPP define normas deontológicas (“recomendaciones”) que se aplican a sus miembros que, voluntariamente, se comprometen a respetarlas. Proporciona a los profesionales a un consejo durante la elaboración del anuncio y emite un dictamen antes de la difusión sobre la conformidad de los anuncios televisados con las normas profesionales vigentes y la reglamentación existente.

S' agissant des televisados anuncios, se examinan antes de su difusión por el ARPP y la CSA interviene en el momento de su difusión o después de si resultan contrarios a las leyes y decretos así como a los pliegos de condiciones y convenios de los difusores.

Los patrocinios televisados así como los anuncios y los patrocinios radiofónicos no son objeto de un examen sistemático previo a su difusión por el ARPP.

¿Cuáles son las normas que se aplican para las campañas de interés general?

Estas campañas son organizadas, sobre los medios de comunicación de servicio público, por una circular de un Primer Ministro incluida la última versión con fecha del 20 de septiembre de 2010 (DO del 22 de septiembre de 2010).

Su difusión en las pantallas publicitarias se menciona en el artículo 14 del decreto del 27 de marzo de 1992 relativo a la publicidad, al patrocinio y a la telecompra. La CSA no tiene su tiempo de antena en cuenta en su control de la duración máxima de las pantallas publicitarias difundidas por las cadenas.

¿mensajes de publicidad comparativa pueden difundirse a la televisión?

Telespectadores se asombran regularmente de ver a la antena anuncios que comparan los productos de una marca con los de una marca competidora.

La publicidad comparativa fue autorizada por la ley del 18 de enero de 1992 relativa a la protección de los consumidores, pero en condiciones muy estrictas que obligaban, en particular, al publicista a presentar a su competidor su proyecto de publicidad, lo que mucho tiempo limitó el atractivo de esta forma de comunicación: hasta recientemente, la publicidad comparativa estaba poco presente a la antena, a falta de publicistas deseando arriesgarse, en el temor de verse arrastrada en juicio por sus competidores designados.

La legislación resultante de la ley del 18 de enero de 1992 fue hecha por una resolución del 23 de agosto de 2001, transponiendo en derecho francés la Directiva comunitaria del 6 de octubre de 1997 relativa a la publicidad comparativa. Las disposiciones vigentes figuran en los artículos L. 121-8 a L. 121-14 del Código del consumo.
 
La publicidad comparativa se define como “toda publicidad que pone en comparación bienes o servicios identificando, implícita o explícitamente, a un competidor o bienes o servicios ofrecidos por un competidor”.

Para para ser legal, debe responder a una serie de criterios. El mensaje:

  • no debe ser engañoso o con miras a inducir a error: si una campaña está basada en elementos que no son verídicos o que pueden inducir a error a los consumidores, las disposiciones del artículo L. 121-1 del Código del consumo permiten sancionar al publicista;
  • debe referirse a bienes o servicios que responden a las mismas necesidades o tienen el mismo objetivo; la reglamentación previa sólo autorizaba la comparación entre bienes o servicios de la misma naturaleza, concepto mucho más restrictivo; productos y servicios diferentes pero que tienden al mismo objetivo pueden en adelante ser objeto de una comparación;
  • debe comparar objetivamente uno o más características esenciales, pertinentes, comprobables y representativas de estos bienes o estos servicios, cuyo precio puede formar parte.

La publicidad comparativa no debe sacar provecho indebidamente de la notoriedad vinculada a una marca, ni implicar el descrédito o la denigración de las marcas de un competidor, ni generarlos de confusión entre el publicista y un competidor, ni presentar bienes o servicios como una imitación o una reproducción de un bien o de un servicio que se beneficia de una marca protegida. No se autoriza, si el producto se beneficia de una denominación de origen o de una indicación geográfica protegida, que entre productos beneficiándose del mismo nombre o indicación.
 
En cambio, la obligación de informar al competidor no existe ya. 
 
A pesar de estas flexibilidades, las dificultades jurídicas que pesan sobre la publicidad comparativa son aún fuertes a los ojos de los publicistas que consideran que esta forma de publicidad es fuente de contencioso.
 
La CSA no es competente para sancionar la ignorancia, por los publicistas, de los artículos L. 121-8 a L. 121-14 del Código del consumo. Si no obstante consideraba que estas disposiciones se incumplían, podría, sobre el fundamento del artículo 6 del decreto n° 92-280 del 27 de marzo de 1992 que prohíbe los mensajes que implican alegaciones falsas o con miras a inducir a error a los consumidores, exigir editores de servicios que desprogramaran la campaña publicitaria controvertida. 

Consulte el decreto del 27 de marzo de 1992 sobre la publicidad, el patrocinio etle telecompra.