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Discurso de Olivier Schrameck en el 19.o Pleno de la Red de las instancias de reglamento mediterráneas

Fecha de publicación: jueves 16 de noviembre de 2017


19.o Pleno de la Red de las instancias de reglamento mediterráneas (RIRM), en Marsella el 16 y 17 de noviembre de 2017 

Discurso de Presidente de la red, Olivier Schrameck

Sr. Alcalde,

Excmo. Sr. Presidente

Señoras, Señores los Presidentes y Presidentes de las instancias de reglamento mediterráneas,

Queridos colegas,

Señoras, Señores,

Dirijo mi muy vivos y calurosas gracias al Presidente Guinart para sus fuertes palabras y rassembleuses y saludo, en nuestro nombre colectivo, la acción que realizó a la cabeza de la Red de las instancias de reglamento mediterráneas durante el año 2016.

Querido Presidente Guinart, en primer lugar, prefiguró, en calidad de vicepresidente, la nueva carta del RIRM y, como Presidente, la acompañó en su aplicación. Se da así un nuevo impulso a nuestro trabajo común, cuya CSA francesa y HACA de Marruecos garantizan juntos el Secretariado ejecutivo. A continuación, ante los destinos migratorios trágicos que se nos refieren a muy en el Mediterráneo, permitió la aprobación de una declaración que recordaba los medios de comunicación audiovisuales a su responsabilidad de informar a los ciudadanos con honradez y dignidad; extraeremos en algún momento un primer balance. Por fin, desempeñó un papel motriz, a los lados de nuestros colegas marroquíes, serbios y catalanes, a la cabeza del Grupo de Trabajo “Clase y de medios de comunicación”. Este grupo, que reunió las sensibilidades es de nuestras culturas eslavas, latinas y árabes en torno a la exigencia crucial de respeto de los derechos y de promoción de la igualdad, está a mis ojos uno de los más bonitos éxitos de nuestra Red. Tendremos también la ocasión de volver de nuevo hoy y de prolongar nuestras reflexiones.

 Lo ve, querido Presidente Guinart, es un rico y precioso testigo que recibo de sus manos y, para elevarlo a mi vuelta, soy muy feliz, en nombre del Consejo superior del sector audiovisual, de acogerle en Marsella para esta 19.o asamblea del RIRM en la presencia de su alcalde y presido de la Metrópolis, Monsieur Jean-Claude Gaudin, con que siempre me han vinculado sentimientos de calurosa cordialidad.

 

Sr. Alcalde, le envío mis gracias más vivas y agradecidos para su recepción tan generosa y amistosa en Marsella, “ lleva de Francia ” decía a Lamartine, se refiere corredizo a tanto civilizaciones que hacen la riqueza y el honor de nuestra humanidad. Marsella, pilar de la Europa mediterránea, y que permanece, de una orilla del mare nostrum, un faro para el pueblo, una ciudad abierta a la coexistencia de la pluralidad de las culturas y orígenes. Quién mejor que ustedes, después de Gaston Defferre que me inició a la vida pública habrá podido ilustrarlo. Ninguna otra ciudad podía así personificar mejor este año de Presidencia francés del RIRM.

Le agradezco también, queridos colegas, representantes y representantes de las instancias, quienes respondieron a nuestra invitación. Encontramos con mucho gusto algunos de entre ustedes, después de varios años de ausencia, y es con amistad que pienso también a las y los que no pudieron unírsenosotros, impedidos por distintas dificultades y que lo expresaron de los pesares mover.

Me me alegro también de la presencia entre nosotros del Instituto nacional del sector audiovisual y el Centro mediterráneo de la comunicación audiovisual, ambos a miembros de la Conferencia permanente para el sector audiovisual mediterráneo, socio del RIRM desde 2010.

 

La Red de las instancias de reglamento mediterráneas ha nacido hace 20 años casi día para día. Se trataba de contribuir, por el intercambio y la información mutua sobre nuestros sistemas de reglamento de los medios de comunicación audiovisuales, a la fundación del espacio mediterráneo de paz y estabilidad querido por la Declaración de Barcelona del 27 y 28 de noviembre de 1995.

El RIRM reúne hoy a veintiseis autoridades de las dos orillas del Mediterráneo, salidas de todas sus civilizaciones, cada una depositaria de milenios de historia compartida: de Platón a AL Fârâbî, de Homero a Virgile, de Alexandre el Grande a Soliman, de Agustino a Maïmonide, de Avicenne a Galilea…, el Mediterráneo es este MER-mundo donde se elaboran cerveza y se entremezclan las culturas sin diluirse ni alterarse, este crisol desbordante de diversidad de ahí brota la solidaridad tan singular que lo reúne hoy.

A los XXIe siglo, siglo de los datos y algoritmos, esta única cesta espiritual, intelectual y cultural del mundo, encuentra naturalmente en el sector audiovisual una fuente preciosa de enriquecimiento y renovación. Las redes y los medios de comunicación son las nuevas carreteras y los cruces naturales de las ideas e intercambios. Nuestros poderes públicos respectivos los encargaron que los proteja y que los desarrollara hay libremente información y creaciones y con ellas, la tolerancia y la paz. La Antigüedad griega, en el origen misma de la ciudad phocéenne, había pensado a Hermes como dios mensajero de todos los comercios que concretan los valores que los vinculan. El tiempo moderno invirtió a las instancias de reglamento del sector audiovisual de esta responsabilidad concreta y crucial de acompañamiento, protección y promoción.

Ricas de esta conciencia compartida, las asambleas del RIRM permitieron desde hace 20 años la elaboración de documentos de referencia, portadores de principios reguladores comunes para la garantía de la libertad de los medios de comunicación y derechos del público, de es en oeste de la cuenca mediterránea, de una orilla.

Pienso naturalmente en la Declaración del RIRM sobre el reglamento del contenido audiovisual adoptado en Marrakech en 2007 y terminado a Reggio el más tarde: libertad, dignidad, alteridad, pluralismo se crearon, en particular, en exigencias comunes y constantes de todo régimen de reglamento de los medios de comunicación en el Mediterráneo.

Desde esta Declaración de Reggio, el RIRM procura traducir el alcance por el édiction de orientaciones específicas, que suscitan la evolución de los programas audiovisuales o la actualidad de la región. Fue el objeto precisamente de nuestras declaraciones relativas a la protección de juventud y a los programas violentos, a las emisiones de telerrealidad, a la lucha contra los estereotipos de clase y, como acabo de mencionarlo, al tratamiento de información de la crisis migratoria. 

 

Por estas declaraciones sucesivas, realizamos un trabajo considerable, que traduce una sola y misma concepción de la libertad de la comunicación audiovisual, bajo el sello mediterráneo.

Debemos alegrarnos de tal resultado. Por una parte, la cuenca mediterránea cruzada por profundas convulsiones políticas, económicas y humanas, debe poder contar con medios de comunicación libres y reglamentos públicos que estructuran, fermentos de solidaridad, prosperidad y democracia. Este lo que está en juego de cohesión social está más que nunca en el centro de nuestras preocupaciones. Por otra parte, como pude recientemente destacarlo en la conferencia de los Presidentes del REFRAM, la Red francófona de los reguladores de los medios de comunicación, como en el ERGA, el grupo de los reguladores de la Unión Europea, donde se me confiaron algunasnuevas responsabilidades, el reglamento del sector audiovisual a la era numérica deberá cada vez más operarse, más allá de los Estados, en espacios regionales e internacionales. Y mencionar el ERGA me permite naturalmente felicitar a un su nuevo Presidente, aquí presente, Monsieur Damir Hajduk, Presidente de la Agencia para los medios de comunicación electrónicos de Croacia.

 Estos espacios de reglamento son espacios institucionales como la Unión Europea o espacios lingüísticos como la Francofonía. Son también espacios geográficos, de solidaridades, intercambios y cultura como lo es, por excelencia, la cuenca mediterránea.

De este nuevo contexto, la acción del RIRM debe hacerse la ilustración tanto a nivel interno como externo.

A nivel interno, deberemos dedicarnos a la profundización de nuestra concepción común del reglamento. En efecto, la revolución numérica no pone en entredicho nuestras referencias compartidas que se tratan del contenido audiovisual. El desarrollo de los nuevos medios de comunicación audiovisuales, délinéarisés, descentralizados, a los múltiples métodos de acceso e interacciones, pone de manifiesto al contrario que se volvió necesario hacer valer estas referencias más allá de su esfera de aplicación tradicional.

¿En efecto, qué reglamento definir ante la potencia de estos nuevos mass-médias audiovisuales globales lo que es las redes sociales y las plataformas de división y difusión de contenido audiovisual? ¿Cómo asegurar eficazmente en este medio ambiente numérico, la honradez de la información, la dignidad de las personas, el pluralismo de las ideas, la diversidad cultural? Qué políticas públicas pueden apoyar ante estos nuevos protagonistas en interés de la diversidad en el cine y el sector audiovisual, pilar de nuestra cultura mediterránea.

El tiempo de la reglamentación y el unilateralismo es detrás nosotros, como el de un mercado dividido y protegido por el precuadrado de la difusión hertziana. Nuestro tiempo es el de un nuevo reglamento, implicando las formas más distintas: autorregulación, corégulation, reglamento participativo, nos ayudarán a asociar a los nuevos protagonistas del sector audiovisual resultantes del medio ambiente numérico a nuestros valores comunes de libertad de comunicación y protección de los públicos.

Esta cuestión esencial del ámbito de aplicación del reglamento del sector audiovisual, como la de sus métodos de acción, debe pues movilizar duraderamente el RIRM. Y este planteamiento debe proceder de un diálogo constante sobre los valores transportados por el contenido audiovisual.

Es precisamente lo que se propondrá señalar la nueva Declaración que presentaremos a nuestra Asamblea después de dos días de trabajos. Habrá nuestro compromiso que debe promoverse, a niveles regionales, nacionales e internacionales, la adaptación del reglamento del sector audiovisual a los retos de nuestro nuevo medio ambiente tecnológico y numérico.

En este sentido, el RIRM debe permitirnos de informarnos mejor sobre nuestros paisajes audiovisuales respectivos y sobre la manera en que nuestros regímenes de reglamento entienden lo que está en juego de los nuevos medios de comunicación.

Deseo para eso que nuestro sitio Internet sea una base de referencia, por eso accesible y completa que posible, favoreciendo el intercambio y la cooperación de los miembros del RIRM y, más allá, contribuyendo a orientar toda persona o institución deseosa de conocer el sector audiovisual mediterráneo y sus reguladores.

Para nuestra asamblea inauguramos así el nuevo sitio Internet del RIRM, que se beneficia de una mejor ergonomía y facilita la división de datos. Ustedes le invito de verdad le que apodere de esta nueva herramienta, a pagar espontáneamente toda la información y documentaciones, a dar a conocer sus actividades y a compartir sus interrogaciones. Velaremos con nuestros colegas marroquíes a una administración dinámica del lugar que garantizará a su exposición óptima. Nuestra radiación y nuestra eficacia dependen.

A esta nueva infraestructura corresponde también un logotipo más claro y más expresivo para nuestra Red, elegida después de haber consultado el conjunto de los miembros. Esta nueva identidad visual contribuirá así a reforzar la visibilidad y la notoriedad del RIRM. Habrá especial atención durante mi año de Presidencia.

 

Añado que a esta dinámica interna deberá corresponder una necesaria dinámica externa, desarrollada según tres ejes: la radiación, la influencia y la ampliación.

El eje de la radiación en primer lugar ya que, por su geografía como por sus lenguas y sus culturas, el Mediterráneo tiende de los puentes múltiples hacia el resto del Mundo: 

 Nuestras instancias de reglamento, lo sabe, es todas las partes de varias otras redes que se trate: 

 

  • del REFRAM animado por la Francofonía,
  • ERGA o EPRA para el Estado miembros de la Unión Europea o el Consejo de Europa,
  • del RIARC para los Estados del continente Africano,
  • del PRAI para los Estados de la esfera iberoamericana.

Mencionaré también la Conferencia para el sector audiovisual en el Mediterráneo, el COPEAM que reúno a numerosos operadores audiovisuales y del cual somos socios desde 2010; apoya, en particular, el festival del sector audiovisual Mediterráneo del Primed, organizado por el CMCA (Centro mediterráneo de la comunicación audiovisual) y que se celebrará, feliz convergencia, en Marsella la próxima semana

 Debemos pues procurar alimentar más estrechos contactos con el conjunto de estas redes, a la imagen de la primer cumbre interredes que organizó el HACA de Marruecos a Fès, en febrero pasado, reuniendo a través del RIARC y el PRAI, 14 instancias africanas y 8 iberoamericanos.

 

El segundo eje que le propongo seguir es el de la influencia. Nuestras concepciones compartidas del reglamento y políticas públicas asociadas al sector audiovisual deben encontrar una más fuerte resonancia en el debate público: me alegro pues especialmente del proyecto de participación del RIRM, por iniciativa de nuestro colega la Sra. Lemrini, Presidente del HACA de Marruecos, a los 62e sesión de la Comisión de la Condición de la Mujer de las Naciones Unidas, que se celebrará en marzo próximo en Nueva York. Le doy prueba mi completa disponibilidad para acompañarlo en este planteamiento.

 El ejemplo otorgado por esta iniciativa debería conducirnos a hacer valer más ampliamente nuestras actividades en los organismos internacionales, en particular, a la Asamblea parlamentaria del Mediterráneo y ante la Unión Europea.

Individualmente, por otra parte, pondré mi experiencia de la Presidencia de una red, el de los 28 reguladores de los medios de comunicación de la Unión Europea, el ERGA, al servicio del RIRM. Deseo para eso organizar este año, en París, una conferencia de los Presidentes de las redes de reguladores de ahí nosotros harían brotar de las líneas comunes: ERGA, RIRM, REFRAM, RIARC, PRAI, EPRA en particular, sin olvidar las formas de cooperación que se desarrollan en el Sudeste asiático, tan abiertas a la innovación tecnológica vanguardista.  

 

El tercer y último eje es el de la ampliación: si nuestra red no dejó de crecer desde su creación, no acogimos a de nuevo miembro desde 2014.

Ahora bien, nuevas autoridades de reglamento recientemente han sido creadas en Estados mediterráneos, o están sobre el punto serlo.

Nuestra vocación natural es acogerlos en el RIRM y compartir con ellas nuestra experiencia.

Sería pues feliz si nuestra próxima asamblea pudiera señalar la llegada de nuevas instancias en el RIRM, en calidad de miembro o, al menos de observador acreditado.

Abrírsenos otros y enriquecernos de nuestras diferencias. Un famoso historiador francés del Mediterráneo, Fernand Braudel, escribió: ¿“Qué el Mediterráneo? Mil de cosas a la vez, no un paisaje, sino innumerables paisajes, no un mar, sino una sucesión de mares, no una civilización, sino de las civilizaciones “. Esto así, se asocian en nuestra diversidad, sin borrar nuestras especificidades propias y alimentándonos de las correspondencias que permiten los relatos, las imágenes, los sonidos, que podremos promover el reglamento público necesario para una comunicación audiovisual libre, fuerte y rassembleuse para el conjunto de la cuenca mediterránea.

Nuestros trabajos de estos dos días concretarán, estoy seguro, estas ambiciones y deseo que cada uno de entre nosotros retire de numerosas enseñanzas.

Deseo muy calurosa y muy vivamente agradecer el y los que los ayudaron a organizar este encuentro:

  • Monsieur Maxime Tissot director de la Oficina del Turismo de la ciudad de Marsella, para su escucha atenta y su disponibilidad constante;
  • los servicios del Consejo superior del sector audiovisual intensamente movilizados desde hace varios meses: las direcciones y el conjunto de los colaboradores asociados a nuestro encuentro.

Tienen obra para que celebráramos en las mejores condiciones los 20 años de nuestra Red; 20 años que señalan para una organización como los nuestros la edad de la madurez y la perpetuidad; una red vuelta hacia el futuro, consciente de la amplitud de su misión y la exactitud de su vocación.

Y concluiré volviéndose de nuevo hacia ustedes, Sr. Alcalde. Su presencia entre nosotros, así como las de sus suplentes respectivamente a cargo de la cultura y las relaciones internacionales, es un honor y un testimonio que la tiene especialmente a corazón.

Es con mucho reconocimiento que nos preparamos ahora a escucharle.

A la imagen de su ciudad encargada de historia y portadora futuro, deseo, muy de la confianza de cada uno a lo largo del año de mi mandato, larga vida, eficacia y prosperidad a nuestra Red en un espíritu de amistad, comprensión y progresos compartidos.

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